Ceremonia de Instalación de los Maestros de Logia

"Bosquejos históricos".
Notas sobre la ceremonia esotérica de Instalación de los Maestros de Logia,
por René GUILLY


La primera aparición importante en la historia masónica de la ceremonia esotérica de instalación de los Maestros de Logia se produjo en el momento del gran cisma inglés de 1753 - este acontecimiento de una importancia capital donde se encuentra inevitablemente tan pronto como se aborda en profundidad los verdaderos problemas masónicos-.

En efecto, entre las numerosas quejas hechas a los "Modernos" de 1717 por los "Antiguos" de 1753 y que son enumerados extensamente por B.E. Jones en su “Freemason's Guide and Compendium” (p. 201) éste indica: «haber dejado caer en desuso la ceremonia esotérica de la instalación del Maestro, aunque algunas de sus logias hayan practicado tempranamente tal ceremonia y continúa por su propia iniciativa en hacerlo».

Los "Antiguos" apreciaban esencialmente esta ceremonia que era según ellos una de las condiciones para ser "exaltado”, si se nos permite este anglicismo, al grado del Arco Real. Es por otra parte esta condición y el deseo de numerosos hermanos de ser admitidos en los secretos del Arco Real que llevó a esta ceremonia esotérica a transformarse en una especie de 4º grado, a menudo conferido después de una elección ficticia al cargo de Venerable. Este 4º grado pasó a veces, y particularmente en U.S.A., bajo la jurisdicción de los capítulos del Arco Real.

Es importante ante todo saber si, desde el punto de vista tradicional, esta acusación estaba fundada.

Henry Sadler en sus «Notes on the Ceremony of Instalation» (1) estima que el primer rastro de esta ceremonia se encuentra en las Constituciones de Anderson de 1723. Apreciamos en efecto en la página 71 de esta obra, incluido en «La manera de constituir una nueva Logia», el pasaje siguiente: «Sobre lo que el Diputado repetirá las obligaciones del Maestro, y el Gran Maestro interrogará al Candidato (2) diciendo «¿se somete usted a estas obligaciones así como los Maestros lo han hecho en todos los tiempos?» Y el candidato que significa su sometimiento cordial a éstas, el Gran Maestro, durante ciertas ceremonias significativas y conformemente a los Antiguos Usos, Ie instalará y le presentará las Constituciones, el Libro de Logia, y los Instrumentos de su oficio, no todo junto, sino uno después del otro.
Es cierto que se encuentra aquí más que indicios de una ceremonia de instalación reservada para el Maestro de la Logia.

Un poco más luz ha sido dada a este problema en los años 1809 y 1810.
El 26 de octubre de 1809, el Príncipe de Gales – más tarde George IV- Gran Maestro de los Modernos, había librado una patente a una Logia de Maestros expresamente encargada de buscar y luego de promulgar los antiguos Land-Marks del Oficio.

Se trataba de preparar la unión que debía llevarse a cabo en 1813 entre los dos grandes cuerpos rivales, volviendo a ciertos usos después de haber reconocido su autenticidad tradicional.

En su primera Tenida, el 21 de noviembre de 1809, esta logia adoptó el nombre, bajo el cual entró en la historia, de Logia Especial de Promulgación. El Duque de Sussex, que debía suceder en 1813 como Gran Maestro de los Modernos a su hermano el Príncipe de Gales, y convertirse, inmediatamente después, en el Gran Maestro de la Gran Logia Unida de Inglaterra, formaba parte de esta Logia así como varios grandes Maestros provinciales.

El H.•. Bonnor, Primer Vigilante de la Logia de la Antigüedad N°1 (Lodge of Antiquity), fue nombrado secretario, y fue uno de los pocos que fueron capaces de exponer con precisión en qué consistían verdaderamente ciertos antiguos usos que justamente su Logia practicaba.

Hay que reconocer que la cautela de la Logia de la Antigüedad es de una particular importancia desde el punto de vista de la tradición masónica. Llevaba el N°1 de los Modernos, y sólo el sorteo después de 1813 la hizo de forma bastante extraña atribuir el N°2, en provecho de la logia más antigua de los Antiens, la Grand Master' s Lodge, que recibió la N°1 aunque había sido fundada en 1756.

La Logia de Antigüedad no era otra que la Logia muy antigua (los ingleses dicen en ese caso: «a time immemorial Lodge») que se reunía, en 1717, en la taberna que tenía como letrero «el ganso y la parrilla» en el cementerio Saint-Paul. Esta Logia fue una de las cuatro fundadoras, el 21 de junio de 1717, de la Primera Gran Logia de Inglaterra.

En 1761 tomó el nombre de "West India and American Lodge" y en 1770 adoptó el de "Lodge of Antiquity".

Es importante anotar que esta Logia nunca pasó bajo la jurisdicción de los Antiguos y permaneció fiel a la G. L. de 1717, excepto de 1777 al 1787 cuando, teniendo a su cabeza el celebre escritor masónico William Preston, ella formó, a continuación de una disputa con la Gran Logia, la «Grand Lodge of England South of River Trent», trabajando bajo la autoridad de la Logia «of All England» en York.
En lo que concierne a la ceremonia de Instalación del Maestro de la Logia, "Lodge of Antiquity" afirma comunicar unos secretos particulares en el momento de la instalación del Maestro por lo menos desde el 1726 (B.E. Jones o.c. p. 248) y conceder desde el 1739 un rango privilegiado al Pasado Maestro Inmediato.

Lo cierto es que la Logia especial de Promulgación habiendo abordado, el 19 de octubre de 1810, la cuestión que nos interesa, después de haber evidentemente verificado y aceptado los argumentos de la logia de la Antigüedad adoptó una resolución reconociendo: «que la ceremonia de instalación de los Maestros de Logia era uno de los verdaderos Land-Marks del Oficio y debía ser preservado».

Fue resuelto también el mismo día «que se hacia el llamamiento a los miembros de la Logia especial de Promulgación que eran Maestros Instalados para instalar al Venerable actual de la Logia, y luego, bajo la dirección de este último, para tomar todas las medidas para instalar a los otros miembros que eran Maestros de Logia». Dieciséis miembros de la logia especial de Promulgación asistían a la siguiente Tenida. De los quince Maestros de Logia presentes, cuatro solamente eran Maestros Instalados, y tres de estos últimos pertenecían a la Logia de la Antigüedad. A la Tenida que siguió fue formado un Consejo de Maestros Instalados: el Muy Venerable Maestro y los otros Maestros de Logia fueron regularmente instalados.


Con el fin de que otros Maestros de Logia de Londres y de los alrededores pudieran ser instalados a su vez en las mismas condiciones, el Gran Maestro aceptó prolongar dos meses la validez de los poderes de la Logia especial de Promulgación. Fueron hechas convocatorias, y todo hermano presentándose con un certificado de su Logia que atestiguara que había cumplido el oficio de Vigilante y había sido elegido regularmente al cargo de Maestro fue entonces regularmente instalado, así como varios grandes Maestros Provinciales y el Conde de Moira incluso, Acting Grand Master (Gran Maestro Adjunto).

La Logia especial de Promulgación cesó sus trabajos, según parece, el 5 de marzo de 1811. Inmediatamente después de la Unión, una nueva Logia especial fue formada por la élite de ambos cuerpos. Ésta tomó el nombre de Logia de Reconciliación y no debe ser confundida con la precedente. Su misión esencial fue elaborar y enseñar seguidamente a las Logias las ceremonias uniformes para los tres grados; ésta era una tarea importante y no parece que se extendiera a ceremonia de instalación.
En 1827, el duque de Sussex, Gran Maestro, estimó que había llegado el momento para trasladar sus esfuerzos sobre este último punto. Con este fin, fueron libradas cartas patentes a un cierto número de hermanos particularmente bien informados, con el fin de constituirse en Consejo de Maestros Instalados. Este consejo debía, por una parte elaborar un ceremonial único que recibiría la aprobación del Gran Maestro, y por otra, instalar a todos los Maestros de Logias que todavía no habían podido serlo.

Todos los Maestros y antiguos Maestros de Logia fueron avisados por circular, e invitados a asistir a tres reuniones que se efectuaron el 17, el 22 y el 28 de diciembre de 1827.
En 1828, este Consejo de Maestros Instalados envió un informe sobre su misión al
Duque de Sussex. En éste puede leerse particularmente: «Estamos felices de hallarnos en disposición de informar a su Alteza Real que estas reuniones han sido seguidas por un gran número de asistentes, y que todas las formas y las ceremonias de la instalación, tales como han sido establecidas por nosotros y que habían tenido anteriormente el honor de ser aprobadas por su Alteza Real, han sido comunicadas y practicadas; y también procedimos a la Instalación de todos los Maestros de Logia que no habían sido instalados regularmente y que manifestaron su deseo».
Es particularmente interesante destacar de entre los miembros de este Consejo de Maestros Instalados los nombres de: William White, antiguo Gran Secretario de los
Modernos, 2º Vigilante de la Logia Especial de Promulgación, Gran Secretario de la Gran Logia Unida de Inglaterra, de 1813 al 1857; William Meyrick, miembro de la Logia de la Antigüedad desde el 1792, Primer Vigilante de la Logia de Reconciliación; Thomas Cant, miembro fundador en 1823 de la Logia de instrucción "Emulación".

Una filiación directa aparece así entre la Logia especial de Promulgación, entre el que también formaba parte el duque de Sussex, el Consejo de Maestros Instalados de 1827 y la Logia de Instrucción "Emulación".
Esta última «The Emulation Lodge of Improvement» había sido fundada el 20 de octubre de 1823. Primero vinculada a la Logia de la Esperanza (Lodge of Hope) fue transferida sobre el 1831 a la Lodge of Unions N° 256. La fama de los trabajos de esta logia de Instrucción fue muy grande, y es la que fijó los rituales que constituyen en nuestros días el Rito Emulación. Uno de sus miembros más conocidos por su actividad y su competencia fue el H.•. Peter Gilkes (1765-1833).

A partir de 1841, la logia Emulación practicó regularmente la ceremonia de Instalación de los Maestros de Logia los primeros viernes de noviembre, diciembre, enero y febrero. En sus «Nootes the ceremony of Installations» -de donde están extraídas la mayoría de estas preciosas reseñas- Henry Sadler escribe (p. 37):
«tengo toda razón para creer que la ceremonia ahora practicada en la Logia de Instrucción Emulación es esencialmente la misma que la del Consejo de
Maestros Instalados de 1827». Es totalmente lícito pues decir que ceremonia esotérica de Instalación del Rito Emulación está relacionada no sólo -lo que resulta obvio- a la Gran Logia de los Antiguos de 1753, sino también, a la Logia especial de Promulgación, a la Logia de la Antigüedad y en cierta medida, por la alusión de las Constituciones de Anderson de 1723 a la Gran Logia del Modernos de 1717.
Sin embargo, es honesto constatar que el período que va del 1717 al 1750 aproximadamente, es del que poseemos menos elementos. Nos permitimos arriesgar con una explicación sobre este tema. Todos los historiadores están de acuerdo en reconocer que el término de Maestro designaba primero una función - la de Maestro de la Logia antes de aplicarse a un grado - el de Maestro Masón. Está claro que es en este Maestro de la Logia escogido entre los compañeros (como lo muestran las Constituciones de 1723) que se apliqua la frase ya citada: «el Gran Maestro durante ciertas ceremonias significativas y conforme a los antiguos Usos, Io instalará». La aparición, en una época muy cercana, del grado de Maestro, pudo ser considerado por algunos como una calificación suficiente para acceder al “Trono”. Ambas ceremonias, la del 3er grado y la de la Instalación del Maestro de la Logia, pudiendo aparentar hacer doble empleo, solamente la primera habría subsistido en un gran número de Logias.

Sea como fuere, nos es permitido creer que esta ceremonia de instalación sólo se hizo realmente esotérica (es decir llevada a cabo únicamente en presencia de los Maestros Instalados) más tarde. Otras ciertas reglas fueron sin duda también tardías: como la que exige la presencia de tres Maestros Instalados.

Después de la unión de 1813, el nuevo cuerpo adoptó respecto a la dignidad de Maestro Instalado la misma línea de conducta que para El Arco Real. La doctrina de los
Modernos de 1717, que estaban oficialmente opuestos a todo grado superior al
3er grado, lo quitó en apariencia. Como el Arco Real, la ceremonia esotérica de Instalación fue declarada un simple complemento de la Maestría.

La consecuencia sobre el ritual fue que todos los desarrollos ceremoniales que, en muchos casos, habían llevado a la dignidad de Maestro Instalado a parecerse a una especie de 4º grado, fueron severamente relegados en Inglaterra.
Solo lo esencial subsistió, y el Consejo de Maestros Instalados no sabría ser asimilado a un taller trabajando en un grado particular (3). La dignidad de Maestro Instalado ya no fue considerada como una calificación para el Arco Real; esta condición fue mantenida sin embargo para los tres "Principales" de un capítulo.

Encontraremos, ilustrado con grabados divertidos, un ejemplo del «Past Master' s
degree » practicado en U.S.A. en un ritual publicado en Londres en la segunda mitad del siglo XIX «A Ritual and Illustrations of Freemasonry» (4). Este grado ocupa allí un rango intermedio (5) entre el Mark Master y el Most Excellent Master.
La ceremonia esotérica de Instalación no aparece haber sido practicada en Francia (6) en el siglo XVIII. En el siglo XIX, el Tuileur de Vuillaume (1820) da reseñas sobre el "grado" de Pasado Maestro, la mayoría diferentes por otra parte de lo que nos enseña el Rito Emulación. Este autor añade (p. 71): «Hay muchas logias donde el Past-Master no es conocido, sobre todo en el Rito Francés. Para hacer las veces de eso, hicimos un extracto del ritual del vigésimo grado Venerable Maestro de Logia con las palabras que siguen…:», palabras que no tienen relación con el Rito Emulación.

El título de Venerable de Honor, dignidad ad vitam, es considerado en 1834 por Bazot en su manual del Francmasón, como una «innovación discutible», estaba allí sin duda el medio - bastante profano - que habían encontrado ciertos masones francés para hacer las veces del Pasado Maestro inglés. Pero este título, concedido por uno voto simple, como todavía actualmente, no se acompañaba por ningún elemento tradicional.

Todo indica que la ceremonia esotérica de Instalación permaneció excepcional en nuestro país hasta la fundación de la Gran Logia Nacional Francesa, en 1913. Es después de esta fecha, hacia 1918-1919, según la opinión muy autorizada del H.•.
P. de R., que una adaptación del Rito Emulación fue hecha para las Logias Escocesas Rectificadas de esta Obediencia. Este precedente feliz fue muy recientemente imitado por una Logia del Rito Moderno francés.

Acabo con este breve recuerdo histórico. Nunca se dirá lo suficiente sobre cuánto la personalidad del Venerable tiene de importancia para la vida de unaLogia. Este rol eminente del Maestro de la Logia es una de las grandezas y una de las debilidades de nuestra Institución. También, todo lo que contribuye a reforzar la dignidad y la instrucción masónica de los Maestros en “Trono” (Maïtre en chaire) sólo puede tener una influencia benéfica para nuestra Orden.

Nuestros hermanos ingleses fueron sabios manteniendo y volviendo a poner en vigor el principio de una ceremonia distinta reservada al Maestro de la Logia y los secretos que le son conferidos por sus pares. Además, esta dignidad, permaneciendo ligada al Pasado Maestro, crea en la Orden un grupo de personas cuya responsabilidad iniciática y moral es aumentada, lo que puede tener sólo efectos felices para la conservación y la salvaguardia de la Tradición Masónica, el fin hacia el cual deben tender, hoy más que nunca, todos los Masones esclarecidos.

(1) Londres 1889.
(2) El Maestro elegido por los hermanos de la nueva Logia.
(3) G. L. de Escocia escapaba naturalmente a estas decisiones que solo
concernían a Inglaterra y su ritual de instalación esotérica, muy
interesante por otra parte, conservó un ceremonial de apertura por peticiones y
respuestas que le dan la apariencia de un grado.
(4) Clasificado en la Biblioteca Nacional como 8 ° H 8031.
(5) También en Europa en la actualidad
(6) Ver la aparición de los Altos Grados en Francia donde algunos aparecen conferir la cualidad inherente al derivado de la Instalación con procedimientos similares o reminiscencias formales rituales parecidas.

Traducido y revisado por

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

Consideraciones rituales sobre la Plancha de Trazar

Si deseamos tener siempre una fuente de reflexión simbólica, y por tanto de conocimiento, basta que recurramos al siempre inagotable manantial de nuestros rituales ricos en mensajes capaces de mostrarse con intensos y múltiples matices. Bien es cierto, que dicha propuesta de estudio ritual personalmente la concibo en la línea de aquellos perennes vehículos de vivencia simbólica que nacieron con el génesis de nuestra francmasonería especulativa, y no por una razón de estancamiento de la tradición, lo que supondría una contradicción en sí mismo en el fenómeno de transmisión, dado que ésta es vida y evolución, aunque debe estar al abrigo de mutilaciones o injertos varios fruto en ocasiones de derivas conceptuales ajenas al origen de nuestra Institución, así como también a salvo de prejuicios a la moda de corrientes de pensamiento radicalizadas e incapaces de abstraerse para ver en el símbolo su acepción más amplia.

  Los arriba citados mensajes de cambio interno profundo, de elevación ética y moral, se mantienen expuestos de forma constante en todos los rituales de los Modernos, con independencia de la variopinta exteriorización formal propia de usos locales y de formas culturales al uso. Dicha grandeza referida a la atemporalidad de los rituales ha sido en ocasiones incomprendida por mentes pequeñas, confusas o manipuladas, calificando simpáticamente en ocasiones de “ritualócratas” a aquellos curadores, no de la forma, sino del fondo contenido ritual, aquel que hace posible que se abra la puerta de acceso que permite el tránsito de lo íntimo a lo grupal mediante el intercambio vivencial del conjunto de ideas simbólicas allí expuestas y contenidas. Así pues, cuando la mutación elimina el símbolo y el mensaje de origen, deja entonces de ser lo que fue, y deviene otra cosa, no sé si mejor o peor, pero distinta. Está en aquellos conocedores de dichas evoluciones y cambios, la responsabilidad de opinar y alertar si así se viere preciso, evitando que se dé gato por liebre y el pretender en contrapartida rescatar y recuperar los valores originales del Rito Moderno o Francés que lo fueron de la Orden cuando la Masonería carecía de adjetivos calificativos en sus prácticas rituales. Bien refiere sabiamente el Ritual Luquet de 1745 respecto al uso de la Razón que debemos reivindicar los Maestros, trazando y ejecutando nuestras acciones sin temor alguno a exteriorizarlas públicamente, cualidad extrapolable a la reivindicación que hacemos para el Rito Moderno y su buena práctica en cuanto a sus vehículos rituales.
  A propósito de la riqueza de su contenido, abundemos un poco en este elemento simbólico para hoy propuesto: la Plancha de Trazar.

  El Rito Moderno obvia y oportunamente vincula a la luz como símbolo del conocimiento, y concretamente a sus Tres Grandes Luces en sus distintas acepciones, directa, indirecta o articulada en Logia a través de la figura del Venerable. De modo también exquisito (magistral, diría yo) nos expone el símbolo/concepto de Joyas de la Logia que ya se nos muestra en una divulgación londinense de 1724[1] donde aparece el Diamante con toda su riqueza simbólica derivada que intentaremos analizar en otra ocasión.

  Respecto a las Joyas de la Logia, diríamos que son los emblemas preciosos de gran valor Moral y Ético, el cómo, porqué y para qué de nuestra pertenencia a la Orden y de su finalidad en definitiva. Es este Tesoro el que, por regla general, los catecismos dividen en dos partes denominadas Joyas Móviles y Joyas Inmóviles, las cuales a su vez se nos presentan con una descripción material y, otra, con un significado simbólico y moral que es, en definitiva, su asociado íntimo al abrigo del cual cada masón debe interiorizar sus reflexiones oportunas y propias.

  La descripción y desarrollo de la Joyas se nos aparece extensamente en los Rituales de Segundo Grado a lo largo del Siglo XVIII, un estadio que en sus orígenes fue terminal y culmen de la realización masónica que, posteriormente con la aparición del Grado de Maestro, cedió parte de su protagonismo originario al mismo, si bien mantuvo en los rituales posteriores a 1730[2] una riqueza amplia y un fuerte nivel de ejemplaridad en cuanto a la función misma de "enseñante" por parte del Compañero hacia los Aprendices, aspecto muy relegado en la actualidad y que ha hecho del Segundo Grado una etapa poco comprendida en toda su amplitud vivencial y responsabilidad inherente.

  Así pues, si nos proponemos adentrar en lo que es la Plancha de Trazar, ese instrumento Magisterial solo puede ser comprendido en el conjunto acompañado del resto de Joyas Inmóviles, siendo éstas representación del Estado Humano, desde lo más burdo y grosero, hasta su opuesto, es decir, desde la Piedra Bruta, pasando por la Piedra Cúbica en Punta, hasta la Plancha de Trazar. Las Joyas Móviles, escuadra, nivel y perpendicular, corresponderían a las características de nuestras acciones, interacción y actitud espiritual en aras de transitar por los estados anteriores. No es menester, por tanto, llevar a cabo un gran esfuerzo de comprensión para llegar a entender que el instrumento Magisterial por excelencia representa un Modelo Público ejemplar en cuanto a sus acciones y con un uso pleno de Razón, Sabiduría y Virtud. Pero ¿qué implicación directa supone la anterior afirmación? ¿Dónde radica la pericia que debe tener todo Maestro para el uso preciso de esta Herramienta propia y que le define?
En primer lugar basarse en la realidad vital de un permanente estado de latencia y transición entre el Aprendiz, Compañero y Maestro, contenido en su experiencia y naturaleza humana, cual humilde plano utópico que se construye y destruye permanentemente, sin cesar, como consecuencia de la dualidad inherente a su misma esencia humana, y por consiguiente animal, un ser que aspira cognitiva y espiritualmente a elevarse hasta un modelo perfecto, pero al que solamente se aproxima de manera perfectible, con perseverancia y haciendo uso de otra herramienta esencial de aplicación individual y colectiva: el Amor.
 Así, y solamente así, el Maestro se da cuenta que la cumbre del progreso iniciático no es otra cosa que vivir la realidad, una realidad plena y armónica que existe y habita en nuestro propio interior, en lo más profundo de nuestra Piedra: nuestro Diamante por exteriorizar.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Director de la Academia Internacional de la Vª Orden de la Unión Masónica Universal del Rito Moderno





[1] “Le Grand Mystère des Franc-Maçons découvert” (Londres, 1724)
[2] “Masonry Dissected”, Samuel Prichard (Londres, 1730)

“El Origen de los Grados Masónicos”: una Obra Magna de Alberto Moreno

Hace pocos días recibí el último libro del Hermano y amigo Alberto Moreno Moreno, “El Origen de los Grados Masónicos” editado por masonica.es, y que tuvo a bien hacerme llegar un ejemplar con una emotiva dedicatoria la cual agradezco infinitamente de corazón, compartiendo mi aprecio, respeto y consideración a su labor incesante y de proyección universal.

Debo confesar que a priori, y a tenor del título, se me antojaba un proyecto muy ambicioso, al menos de esos que en algunas ocasiones abundan nominalmente, pero que, a la hora de la verdad, todo queda en un modesto chasis, más que en motor ciertamente potente, si se me permite el símil. Conociendo al autor y su ya amplio bagaje dentro de la literatura masónica, su modus operandi, y ante todo, su rigor, seriedad al dirigir los proyectos rituales e históricos, la posibilidad de abordar semejante empresa sin unas mínimas garantías satisfactorias se desvanecía de mi pensamiento. Así pues, en un tiempo récord, me dispuse a llevar a cabo una primera lectura, lo más profunda posible, sin embargo, con el fin de satisfacer mis expectativas, aún a sabiendas que hacer una reseña de un libro, nunca puede sustituir al libro en sí mismo.
Mi sorpresa fue mayúscula. Ante nosotros se nos pesenta una obra Magna, trascendental. Una obra que si no existiera debería provocar la aparición de alguien tan osado y a la vez, tan altamente cualificado, para poderla llevar a cabo. La masonería en lengua española estaba necesitada de una obra de este calado que, bajo mi modesto punto de vista, supera en mucho a otras referenciales con objetivos similares abordadas desde orientes anglófonos, francófonos y de lengua portuguesa, que no citaré por obvia discreción (al menos hoy).

Alberto Moreno despliega ante el lector, una herramienta de trabajo para ser utilizada desde diversos ámbitos. Uno de ellos bien pudiera ser consultivo: el masón ya sea avanzado, neófito, o simplemente el historiador especializado, podrá encontrar precisa, contrastada y veraz información acerca de todo lo que el Rito representa etimológicamente, su desarrollo ritual histórico, hermenéutico, su acepción ontológica, ya sea a modo puntual, de consulta cuasi enciclopédica. Pero lo verdaderamente fascinante para los amantes de la historiografía de la Orden, es la posibilidad de realizar un mágico viaje espacio-temporal a través del fenómeno masónico contemplado como manifestación de lo humano, de instrumento capaz de mutar y transmutar, como a la vez de reflejar y proyectar la historia del devenir del Ser Humano desde sus orígenes Rituales manifestados en sus diversos y plurales grados y ritos, mostrando el blanco y el negro, las filias y fobias, que siempre han existido en nuestro interior, lo cual hace grande, y especial a la Masonería como Método (sin ser el único dentro de las distintas tradiciones culturales del orbe).

El lector se verá atrapado en un precioso viaje donde el rigor histórico y la veracidad contrastada de las fuentes utilizadas en esta gran obra, le harán concebir unos criterios y visiones fundamentados y sólidos, coherentes y de una práctica eficacia a la hora de adentrarse en el descubrimiento de este largo y complejo laberinto en el que convergen religiones, movimientos filosóficos, sociedades, inputs geográficos, interacciones personales y políticas, seres esclarecidos y otros más oscuros, pero todos ellos pivotando alrededor de una construcción convenida en denominar Arte Real.

El Hermano Alberto Moreno se ha puesto el listón muy alto a sí mismo. Otra obra de semejante envergadura no se pare cada día. Pero su modus operandi, sobrio, tenaz, riguroso y, ante todo, apasionado por la Masonería, nos asegura (y así lo deseamos de verdad) próximos éxitos editoriales sin duda alguna.
Respecto al Rito Francés, el propio autor confiesa un vacío en dicha obra, el cual justifica con una humildad, y a la vez una grandeza en su personalidad, argumentando que el Rito Moderno o Francés es el más estudiado académicamente en lengua española, en concreto desde el Círculo de Estudios del Rito Moderno y Francés “Roëttiers de Montaleau”, lo cual supone para mí un gran honor y un cumplido esta afirmación, pues desde hace ya varios años trabajamos duramente en el mismo Hermanos como Víctor Guerra o un servidor, hecho que no ha pasado desapercibido para la mayoría de los masonólogos y estudiosos de la Orden de diversos continentes. Gracias Alberto por tus palabras.

Y nuevamente gracias Alberto Moreno por esta obra espectacular, en mayúsculas. Imperdible para todo masón que se precie y que no debe faltar en nuestras bibliotecas.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º
M.·. I.·.

Reseña de la biografía del autor y del índice temático del libro en la página web de la Editorial masónica.es, Ediciones del Arte Real

Alberto Moreno Moreno

Nacido en Albacete (España) en 1968, Alberto Moreno Moreno es Técnico en Empresas y Actividades Turísticas y traductor. Reside actualmente en Alfaz del Pi (Alicante), y es miembro de la Logia Oliva-La Safor nº 112 (Gandía), del Capítulo de Arco Real Germanies nº 37 (Valencia) y de la Logia de Marca Oliva – La Safor nº 1823 (Gandía). Su interés masónico se centra en la Antigua Masonería Tradicional y en los orígenes históricos de la Orden, así como en los rituales masónicos y su evolución. Ha traducido obras del autor británico Walter Leslie Wilmshurst (El Significado de la Masonería, El Santo Arco Real de Jerusalén, La Iniciación Masónica, Pársifal), aunque su proyecto más popular ha sido la traducción, en siete volúmenes, del texto fundamental del Rito Escocés Antiguo y Aceptado Moral y Dogma, de Albert Pike. Igualmente ha compilado el primer diccionario bilingüe de Masonería Español – Inglés y es autor del importante estudio histórico El origen de los grados masónicos. Entre 2009 y 2016 ha ejercido funciones de traductor en la Gran Logia Provincial de Valencia de la Gran Logia de España, traduciendo documentación referente a Masonería Simbólica, Arco Real, Marca, Templarios, Grados Masónicos Aliados, etc. Ha participado en la traducción del Ritual de Emulación y del Ritual Domatic del Arco Real, así como el Ritual de Tenidas Blancas publicado en esta editorial.

CONTENIDOS

PRÓLOGO 17
QUÉ ES UN GRADO MASÓNICO 21
El ritual masónico como psicodrama 21 Estructura de un grado masónico 28 Tipología de grados masónicos 31 Por su origen 32 Grados cristianos y no cristianos 36 Por su contenido 38 Grados administrativos 39 Masonería de San Juan y Antigua Maestría 40 Grados lúdicos 42
EL RITO DE LOS ANTIGUOS DEBERES 45
El manuscrito Regius (1390) 52 La Regla de San Benito 55 El manuscrito Cooke (1410 - 1425) 58 El manuscrito Gran Logia nº 1 (1583) 60 El manuscrito York nº 1 (1600) 64 El manuscrito Wood (1610) 65 El manuscrito Inigo Jones (c. 1723) 67
EL RITO DE LA PALABRA DE MASÓN 71
Referencias históricas 71 La Palabra de Masón 83 Palabra de Masón y Rosacrucismo 86 Los Cinco Puntos de la Fraternidad 87 El origen de la palabra M.B. 89 Arte de memoria 92
LOS CATECISMOS MASÓNICOS ENTRE 1696 Y 1730 95
ANALISIS COMPARATIVO DE LOS CATECISMOS MASÓNICOS ENTRE 1696 Y 1730 109
LA ONTOLOGIZACIÓN DEL RITUAL MASÓNICO 133
Aprendiz Entrado 135 Compañero 137 Maestro Masón 138
EL SISTEMA DE TRES GRADOS 143
El grado de Maestro Masón 143 La génesis del Tercer Grado 143 La Regla de Tres 149 La leyenda del Tercer Grado 150 La leyenda de Besalel 152 La leyenda de Noé 153 La leyenda de Hiram Abiff 154 La nueva leyenda de Hiram Abiff: el mito de Osiris 156 El levantamiento del Maestro 161 Los grados de Aprendiz Entrado y Compañero 165 El Aprendiz Contratado 165 El Aprendiz Entrado 167 Los Masones Aceptados 168 El nacimiento del Segundo Grado 169 El Templo del Rey Salomón y el incendio de 1666 174 Las leyendas de Jefté y Josué 176 El Brindis del Retejador 178
ANTIGUOS Y MODERNOS 181
Los Modernos 182 Diferencias entre Antiguos y Modernos 186 La impronta irlandesa 192 ¿Quiénes eran los Modernos y quiénes eran los Antiguos? 199 La fe en Antiguos y Modernos 205 La leyenda de Hiram Abiff en el ritual de los Antiguos 209 La rivalidad entre Antiguos y Modernos 214 El punto de inflexión: 1771 - 1773 219 Los intentos diplomáticos de William Preston 221 La Revolución y el Acta de Sociedades Ilegales 224 Las negociaciones previas 226 La Unión Masónica de 1813 230
LA MARCA Y LOS GRADOS HARODIM 235
Los orígenes del grado de la Marca 235 Grados Harodim 240 Grados influenciados por la Cruz Roja Irlandesa 241 Grados de origen escocés primitivo 241 Evolución de la Marca 243 El Concordato de 1817 247 La Marca en Inglaterra 250 Lapis reprobatus caput anguli 253 Perfecto Masón Libre 255 La Antigua Logia de Swalwell y los Harodim 259 La Carta Patente de 1671 (1902) 269
LA CEREMONIA DE LOS VELOS 271
EL ARCO REAL 279
La leyenda de Enoc 281 Peculiaridades del Arco Real inglés 287 El Segundo Templo 287 Esdras y Nehemías 288 El Arco Real como culminación del grado de Maestro Masón 289 La Lectura Batham de 1991 290 La hipótesis irlandesa 293 Una creación de los Antiguos 294 La hipótesis francesa 295 El grado 13º Real Arco de Salomón 295 El grado 14º Sublime Elegido y Perfecto Masón (Gran Escocés de la Bóveda Sagrada de Jacobo VI) 296 El grado 15º Caballero de Oriente o de la Espada 297 El grado 16º Príncipe de Jerusalén 297 El grado de Maestro Escocés 297 El Arco Real inglés como parte escindida del Tercer Grado 302 Un ritual de Arco Real de 1755 303 El Arco Real tras la Unión Masónica de 1813 310
LA REAL ORDEN DE ESCOCIA 317
Heredom de Kilwinning 318 Caballero Rosacruz 324
BREVE HISTORIA DEL RITO ESCOCÉS ANTIGUO Y ACEPTADO 329
Los jacobitas 329 El Caballero Ramsay 334 Los Maestros Escoceses 336 Los centros periféricos del Escocismo 340 El cisma de Pény 347 La suspensión de las Logias Madres 349 El Gran Oriente de Francia 351 Étienne Morin 354 La Circular a los Dos Hemisferios 356 El Concordato de 1804 359
EL ORIGEN DE LOS GRADOS DEL RITO ESCOCÉS ANTIGUO Y ACEPTADO 365
4º Maestro Secreto 365 5º Maestro Perfecto 367 6º Secretario Íntimo o Maestro Inglés 370 7º Preboste y Juez o Maestro Irlandés 374 8º Intendente del Edificio 380 9º Elegido de los Nueve 387 Historia de los tres Elegidos irlandeses 391 Primera historia 391 Segunda historia 394 Tercera historia 397 10º Maestro Elegido de los Quince 403 11º Maestro Elegido de los Doce 410 12º Gran Maestro Arquitecto 416 13º Real Arco de Salomón o Real Arco de Enoc 423 14º Gran Elegido Perfecto o Sublime Masón o Gran Escocés de la Bóveda Sagrada de Jacobo VI 427 15º Caballero de Oriente o de la Espada o del Águila 431 16º Príncipe de Jerusalén o Jefe de las Logias Regulares 440 17º Caballero de Oriente y Occidente 443 18º Príncipe Rosacruz 447 19º Gran Pontífice o Sublime Escocés 450 20º Maestro de Todas las Logias Simbólicas o Maestro ad vitam 456 21º Noaquita o Caballero Prusiano 460 22º Caballero de la Real Hacha o Príncipe del Líbano 467 23º Jefe del Tabernáculo y 24º Príncipe del Tabernáculo 470 25º Caballero de la Serpiente de Bronce 473 26º Príncipe de Merced o Escocés Trinitario 477 27º Caballero Comendador del Templo 488 28º Caballero del Sol o Príncipe Adepto 495 29º Caballero Escocés de San Andrés 498 30º Caballero Kadosh 503 31º Gran Inspector Inquisidor Comendador 511 32º Maestro del Real Secreto 515 33º Soberano Gran Inspector General 525
LA FORMACIÓN DE LOS TRES PRIMEROS GRADOS DEL RITO ESCOCÉS ANTIGUO Y ACEPTADO 535
La resistencia escocesa 538 Rito Moderno y Rito Antiguo 539 El Rito Escocés Filosófico 543 3. Los tres primeros rituales de los Grados Simbólicos del R.E.A.A. 550
3.1. El ritual de Aprendiz de la Triple Unité Écossaise 550 La apertura de la logia 551 La apertura de trabajos 555 La recepción de Aprendiz 556 La instrucción 558 3.2. El Arte del Perfecto Retejador (L’Art du Parfait Tuileur) 558 3.3. El manuscrito del Supremo Consejo de Bélgica 559 El grado de Compañero 560 El grado de Maestro 561 3.4 La Guía de los Masones Escoceses (Le Guide des Maçons Ecossais) 565 3.5. Ensayo de síntesis 566 3.6. El aporte escocés. Los Retejadores 567 4. Los autores de los rituales azules (o simbólicos) del R.E.A.A. 571 5. El auge del Supremo Consejo y el abandono de la herencia «antigua». 574 5.1. Los rituales de 1829. 575 5.2. El ritual de la logia Le Progrès de l’Oceanie. 576 6. Consideraciones finales 581 La exclamación Huzé, Huzé, Huzé 583 La introducción de la divisa «Libertad, Igualdad y Fraternidad» en la Masonería 588
BIBLIOGRAFÍA 591
Artículos y colaboraciones en obras colectivas 596

Sobre la relación entre el Rito del “Mot de Maçon” (Mason Word) y los Rose-croix (Rosacruces)

Vamos a finalizar esta primera saga de trabajos dedicados a conocer de manera introductoria el Mot de maçon, agradeciendo infinítamente las investigaciones, trabajos y reflexiones de mi amigo y Muy Querido Hermano Patrick Négrier, siempre dispuesto a atender nuestras consultas y aportar toda su sabiduría y conocimiento. En sucesivas entradas, publicaremos otros estudios de este prestigioso autor que romperán esquemas y moldes que a día de hoy aún circulan en los ámbitos masónicos de forma indebida.
Los orígenes calvinistas del rito escocés del Mot de Maçon nos invitan en última instancia a reexaminar más cercanamente el hipotético lazo que, según el poeta escocés Henry Adamson (Thrénodie des muses, 1638) y un artículo anónimo de la revista londinense Poor Roin’s intelligence (10 de octubre de 1676), podría haber existido entre este rito calvinista escocés (principalmente compuesto, desde 1628-1637, de la comunicación oral de las palabras Y… y B… acompañado de un apretón de mano con la derecha) y el movimiento luterano alemán denominado Rose-croix (Rosacruz).
Sobre este preciso punto, es a la preciosa documentación reunida por Paul Arnold a la que debemos acudir. Este autor nos recuerda oportunamente dos hechos que alertan nuestra atención: por una parte, el hecho que según una obra de V. Griesmann datada en 1623, Jean-Valentin Andreae, el autor de los tres clásicos rosacrucianos, comunicaba “secretamente a sus hermanos una explicación milagrosamente extraña forjada en su nueva escuela profética, poniendo a la cabeza estas palabras: Iach…, una constante profesión de fe que dará testimonio del verbo viviente en la columna Bo…”; y por otra parte el hecho que en 1620 Jean-Valentín Andreae hizo aparecer una Christiani amoris destra porrecta (Mano derecha tendida del amor cristiano), obra en la cual el autor presentaba el “plan de una sociedad cristiana… con el objetivo, no de prescribir a las gentes una regla, sino de suministrar al lector sensato y prudente material para reflexionar más de antemano sobre el tema y hacer un esfuerzo personal”.
P. Arnold precisa también respecto a esta obra: “La Main droite continuó circulando… Incluso en Inglaterra donde John Beal(e) escribiendo a Hartlib lamentará bien pronto que el modelo de una sociedad cristiana y esta curiosa Mano derecha tendida del amor cristiano no se enraizara más profundamente en Inglaterra”.

En efecto es chocante que los dos componentes originales del rito calvinista del Mason Word (Mot de Maçon) (la comunicación oral de las palabras Y.. y B…, y el apretón de la de la mano derecha) elaborado en Kilwinning hacia 1628-1637 haya sido en cierto modo precedidos por sus equivalentes en el medio rosacruciano: la comunicación de las palabras Y… y B… por el luterano alemán J. V. Andreae hacia 1623, y la evocación por este último, en 1620, de la “mano derecha” (rito simbólico de comunión fraternal prestado de los dos libros de los Macabeos y en Gal. 2,9).

¿Cómo explicar semejante encuentro?
¿Pura coincidencia o bien préstamo cultural tomado por Baillie a Andreae, en efecto transmisión de Andreae (quien experimentaba una simpatía de connivencia por el calvinismo) a Baillie?
El pastor presbiteriano Robert Baillie (probable creador del rito calvinista del Mot de Maçon en Kilwinnig donde tenía entonces ese cargo) ¿habría él mismo creado el rito del Mason Word contentándose con apoyarse en los materiales de la Biblia que, como todos los reformados, conocía muy bien?
O bien, con la finalidad de transmitirlos a los masones de Kilwinning, ¿habría tomado prestados los dos elementos del rito del Mot de Maçon (la comunicación oral de las palabras Y… y B…, y el encaje de la mano derecha) del pastor luterano Andreae y su Main droite de lo que se hablaba en esa época en Inglaterra en la misma época?

Examinemos una tras otra cada una de estas dos hipótesis:

El rito del mason Word fue creado en Kilwinnig por uno o varios calvinistas para así sustituir el rito anglicano de recepción en logia prescrito por los Antiguos Deberes. Este rito calvinista de recepción en logia fue originalmente concebido de una parte como un signo de comunión fraternal (darse la mano derecha), y por otra parte como una doble palabra de paso que permitiera autorizar a los francmasones calvinistas reconocidos como tal a penetrar en la logia (las palabras Y y B convenían especialmente mejor como palabras de paso dado que decoraban las dos columnas encuadrando la puerta del Hekal del Templo de Salomón).
R. Baillie (si en efecto fue él quien creó el Mot de Maçon) pudo perfectamente extraer el
encaje de manos ritual de la mano derecha (I y II de Macabeos, Gal. 2,9) y las palabras Y y B (I Reyes 7,21) de la Biblia sin tener hacerlo de Andreae. Si ese fue el caso, deberíamos entonces concluir que las referencias anteriores de Andreae sobre la “mano derecha” y a las dos palabras Y y B fueron una simple coincidencia sin relación alguna con el uso posterior de los mismos motivos en el caso de los francmasones de Kilwinning a partir de 1628-1637. 

Si, por el contrario, R. Billie sacó estos motivos de Andreae, deberíamos entonces preguntarnos sobre las modalidades de este préstamo cultural:
¿Cómo el pastor presbiteriano de Escocia Baillie habría podido tomar prestado hacia 1628-1637 los dos principales componentes del Mot de Maçon al pastor luterano de Alemania J. V. Adreae?
P. Arnold afirma de Griesmann que era un “polemista deshonesto”, argumento que nos invita a desconfiar del testimonio de Griesmann sobre la comunicación de las palabras Y y B por Andreae. Sin embargo, aunque eso fuera así, la deshonestidad de Griesmann no anula el problema de la evocación de Y y B por Griesmann en 1623, la atribución de esta comunicación a Andreae fue una mentira efectiva. Para saber si Robert Baillie habría tomado sí o no hacia 1628-1637 los dos componentes originales del rito del Mason Word (Mot de Maçon) de Jean-Valentin Andreae o de Griesmann (ya que es en esos términos bien preciso que se plantea la cuestión del eventual origen rosacruciano del rito masónico del Mot de Maçon), habría evidentemente que releer los escritos del pastor presbiteriano de Kilwinning a la luz de las informaciones que Roland Edighoffer nos muestra sobre dos personajes que sobre suelo británico habrían podido servir de enlace entre Baillie y Adreae (o Griesmann): de una parte el hombre que hemos mencionado más arriba, Samuel Hartlib (1595-1662) que se instaló en Inglaterra en 1628 (y hará publicar en 1647 en Cambridge una traducción inglesa de dos escritos de Adreae en ellos la Main droite antes publicada en 1620); y por otra parte un amigo de este mismo Hartlib, el teólogo escocés John Dury (1595-1680) quien pudo encontrase a Baillie sobre el terreno de la teología calvinista.


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

Sobre el "Mot de Maçon" (Mason Word): las repercusiones de su origen calvinista

Proseguiremos con una penúltima pequeña entrada de aproximación a las investigaciones y trabajos del Historiador Patrick Négrier con el objeto de ir centrando mejor históricamente nuestros orígenes rituales y poder abordar más adelante otros desarrollos de mayor complejidad, pero más asimilables con estos fundamentos.

Es este rito escocés y calvinista del Mason Word el que, transmitido por el pastor escocés y presbiteriano James Anderson a los futuros creadores de la Gran Logia de Londres en diciembre de 1714, resulta ser la fuente de los distintos ritos masónicos de hoy en día practicados en el mundo.

Debido a que en 1717 estos nuevos masones practicaban dicho rito escocés y calvinista del Mot de Maçon que habían recibido en 1714, el inglés y anglicano Christopher Wren, una vez enterado de ello, los echó de "El Ganso y la Parrilla" su lugar de encuentro y reunión londinense.

El origen calvinista del Mot de Maçon generaba un rechazo e irritaba a los masones anglicanos de Inglaterra quienes habían sido recibidos por Anderson desconociendo dicho origen ritual. Esta parece ser la causa del desprecio que sufrió al final de su vida Anderson dado que la mayor parte de miembros de esta Gran Logia, aún siendo de confesión anglicana, se encontraban practicando un rito de origen escocés y además de raíz calvinista.

Esto, sin embargo, ya estaba consumado y era imposible de modificar adoptando, por ejemplo, el rito de los Antiguos Deberes ya que no se encontraba adaptado de ningún modo a los masones especulativos. En esta situación molesta, la Gran Logia solamente tenía una posibilidad: olvidar a toda costa estos orígenes calvinistas del rito practicado del Mason Word.
Esta labor la facilitaría enormemente el eclecticismo masónico de esta obediencia y de su rito revisado y corregido en esa óptica, como bien puede verse analizando la Masonry disseccted de Samuel Prichard (1730)


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

Sobre el "Mot de Maçon" (Mason Word): El origen Calvinista del Rito

El Mot de Maçon (Mason Word) es indudablemente de origen calvinista.
Si los masones calvinistas de Kilwinning, probablemente aconsejados en esto por su erudito pastor Robert Baille, elaboraron hacia 1628 - 1637 este rito específicamente calvinista de recepción en logia, fue debido a que en esta época rehusaron practicar el antiguo rito anglicano de recepción en logia prescrito por los Antiguos Deberes (en su rechazo del rito anglicano de recepción en logia desplazaron incluso a otra fecha el día de la recepción ritual en logia fijado por los católicos Statuts Schaw en el san Juan de Invierno, o sea al 27 de diciembre).

Por otro lado hay que recalcar el hecho que la logia calvinista de Kilwinning había solicitado y obtenido del católico William Schaw una forma de primacía reconocida por los Statuts Schaw de 1599, primacía relativa que, a la luz del rol de la logia de Kilwinning en la elaboración del rito calvinista del Mot de Maçon, supone ser simplemente la primacía de la logia calvinista de Kilwinnig ante el conjunto de las otras logias calvinistas de Escocia. Es un hecho que la logia de Kilwinning había rechazado co-firmar las cartas masónicas de los católicos Sinclair de 1601 y de 1628. El origen calvinista del Mason Word explica a fin de cuentas porqué en su Thrénodie des muses (1628-1637), Henry Adamson, el poeta de Perth, estableciendo una relación entre el Mot de Maçon detentado por los denominados luteranos de la Rosa-cruz y la previsión de los acontecimientos históricos relativos al rey de Inglaterra Charles I. En efecto, en la época en la que escribió su poema (1628-1637) H. Adamson, Charles I obligaba a los presbiterianos de Escocia a obsevar los cinco artículos de Perth por los cuales desde 1618-1621 el rey Jacques VI (I de Inglaterra) y el Parlamento intentaron anglicanizar por fuerza la via religiosa de los presbiterianos de Escocia.

En 1638 los presbiterianos de escocia se revelaron violentamente contra las tentativas de Charles I para imponer a los escoceses el Libro de plegaria común, reafirmando su autonomía religiosa durante el Convento de la Iglesia presbiteriana de escocia.

Estas logias presbiterianas que hasta entonces habían recibido a sus nuevos miembros por el rito anglicano heredado de los Antiguos Deberes ingleses se plantearon sustituirlo por otro rito específicamente calvinista: el Mason Word que elaboraron a tal efecto para lograr este objetivo.


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º

Sobre el "Mot de Maçon" (Mason Word): Concepto

Para comprender la esencia y origen del Mason Word nos apoyaremos principalmente para hacer este trabajo en las investigaciones del Hermano Patrick Négrier, uno de los mayores especialistas en la materia.

La expresión "Mot de Maçon" (Mason Word) designa, en una pequeña veintena de textos escoceses e ingleses del Siglo XVII y al menos en una docena de textos británicos del siglo XVIII, un rito masónico de recepción que consistía en recibir en logia a un nuevo masón dándole un agarre de mano durante el cual se le comunicaba oralmente el nombre de las dos columnas J y B del Templo de Salomón (I Reyes 7,21). Según la integra obra de Pierre Mereaux sobre las Constituciones de Anderson, es aparentemente con este Rito Escocés del Mot de Maçon que en diciembre de 1714 el Pastor Escocés y Presbiteriano James Anderson recibió como masones aceptados a los futuros creadores de la Gran Logia de Londres.

Este rito escocés del Mot de Maçon estaba destinado a tener a una gran posteridad puesto que terminó con bastante rapidez, en razón a la desaparición progresiva a las antiguas Logias operativas de Inglaterra, por suplantar al antiguo rito operativo y anglicano de recepción en Logia prescrito por los Antiguos deberes medievales (Rito que consistía en recibir un nuevo masón leyéndole los Antiguos deberes, libro sobre el cual el recipiendiario debía jurar que respetaría dichos deberes).

Un examen metódico de las fuentes históricas del Mason Word nos muestra que este rito tuvo sus orígenes calvinistas. Los indicios de los orígenes calvinistas del Rito del Mot de Maçon son de diversos órdenes: geográfico y social, bíblico y ritual.

En próximas entrada analizaremos con mayor profundidad este origen calvinista del Rito así como sus repercusiones.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9, 33º