Respuestas a contrasentidos históricos (3)


Presentamos la tercera entrega en este blog -lo hemos dividio en las cinco tesis analizadas- del magnífico trabajo del H.·. Patrick Négrier respondiendo a lo planteado en la publicación “Ordo ab Chao” del Supremo Consejo del REAA (vinculado a la GLF) que venimos analizando, y aunque conscientes de que echará abajo algunos mitos preconcebidos, sin duda nos esclarecerá enormemente con la solidez de sus argumentos como es habitual en este autor.

Tesis 3
"La masonería escocesa y de los Antients preexistía a la masonería de los Moderns, es decir a la reforma andersoniana de 1717... La masonería escocesa era practicada en Francia según los modelos traídos por los jacobitas y fue sólo secundariamente que la masonería de los Moderns fue practicada en el reino”[4].

Respuesta
La expresión "masonería escocesa " es muy vaga: ¿el autor se refiere a la masonería de las logias escocesas no calvinistas que, en la estela de los Estatutos del católico Schaw de 1598 y de las dos cartas de los católicos Sinclair, practicaban el rito anglicano de los Antiguos deberes operativos; o bien se refiere a las logias escocesas calvinistas que practicaban al rito escocés y calvinista del “Mot de Maçon” (Mason Word/MW)?
El hecho que el autor menciona de la importación en Francia de esta "masonería escocesas" indica que este autor tenía la intención de hablar del rito escocés del MW efectivamente importado tanto por los jacobita como por los miembros de la Gran Logia en Francia en 1725 desde Londres (sobre este doble origen de la masonería francesa, cf. los trabajos de Pierre Chevallier).
¿Pero donde habían sido recibidos estos jacobitas en el rito del MW? ¿En la Gran Logia ecléctica (no confesional) de Londres, o bien en una de las logias de Escocia que practicaban este rito? Entre 1710 y 1725, las logias escocesas que practicaban el rito del MW eran de dos tipos: habían por un lado las logias calvinistas federadas por la logia-madre calvinista de Kilwinning, y había por otro lado las logias episcopalianas (arminianas, es decir próximas a los católicos y anglicanos) como la logia de Dumfries que practicaba en efecto el rito de MW (poseemos dos rituales de MW de esta logia: el Dumfries n° 4 de 1710, y el ritual de 1727 divulgados en la Confesión de un masón). Los jacobitas siendo católicos solo habrían podido ser recibidos en logia en el rito de MW en dos marcos instituidos: o la Gran Logia ecléctica de Londres, que estaba abierta a todas las confesiones, o en una de las logias no calvinistas de Escocia, como la logia episcopaliana de Dumfries, que practicaba este rito.
Ya fuera que estos jacobitas hubieran sido recibidos en el rito de MW en la Gran Logia de Londres o en una logia escocesa episcopaliana como la de Dumfries no cambia en nada al hecho de que estos jacobitas, como practicantes del rito de MW, practicaban el mismo rito que la Gran Logia de Londres, lo que impide oponerlos a los Moderns y de asimilarlos o a los antiguos masones (quienes no practicaban el rito de MW sino el rito de los Antiguos deberes) o bien a los Antients (que aparecerán en 1751) añadiendo además que el primer ritual de MW de inspiración jacobita (ramsayano) que nos ha llegado (Le Sceau rompu, 1745) no contiene ninguna oración y está en eso estrictamente conforme a la versión del rito de MW practicado por la Gran Logia filosófica y no confesional de Londres.
Si es cierto que los jacobitas fueron los primeros en introducir en Francia el rito de MW, es falso por otra parte afirmar que la masonería de los jacobitas fue introducida antes que la masonería de los Modernos, por la buena y simple razón que de 1725 a 1745 estas dos masonerías hacían una sola y única, como los atestigua la comparación de “l’Ordre des francs-maçons trahi” de l’abbé Pérau (representando en 1745 el rito de MW transmitido por los miembros de la Gran Logia de Londres) con el ”Sceau rompu” (reflejo en este mismo año 1745 del ritual de MW practicado por los masones jacobitas de la corriente ramsayana).
[4] Ibid., p. 20.

Traducción y revisión: Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil

Respuestas a contrasentidos históricos (2)


Presentamos la segunda entrega del interesante y esclarecedor trabajo de Patrick Négrier aparecido el 7 de octubre de 2004  respondiendo a las tesis planteadas desde la publicación “Ordo ab Chao” del Supremo Consejo del REAA (vinculado a la GLF) del primer semestre de dicho año.

Tesis 2
"La aparición del sistema en treinta y tres grados no quiere por tanto decir que las prácticas rituales del rito de los primeros tres grados tal y como las utilizamos no sean anteriores a esta fecha. Las especificidades del rito: posición y función astronómica de los vigilantes, posiciones de las columnas, enunciación de las tres grandes Luces, circulación de la palabra - desde 1696 en Escocia - existencia de los diáconos, constituyen un cuerpo singular y una generalidad a lo que podríamos llamar la masonería de los Antiguos (en oposición a la masonería de los Modernos andersonianos) son muy antiguas. Gran número de estos elementos está presente en las fuentes escoceses pre-andersonianas. Se olvida por otra parte un poco demasiado rápido que estos elementos escoceses de los siglos XVI y XVII están todavía presentes en los rituales contemporáneos de la Gran Logia de Escocia. Se sabe igualmente que cuando la Gran Logia de los Antiguos se constituye en 1751, es entre otras cuestiones, como reacción a las innovaciones que los andersonianos habían introducido en la masonería. Si los “Antients” reprochan estos cambios, es porque precisamente las prácticas anteriores eran diferentes y aparentemente análogas a las que ellos mismos proponían”. [3]
Respuesta
La noción de un sistema del REAA en treinta y tres grados es contestable por dos razones: en primer lugar porque los catecismos alegóricos y simbólicos de los cuales el REAA tomó prestado algunos de sus materiales simbólicos, como la llave, los nombres de los tres homicidas de Hiram, los "quince", o incluso los "nueve") eran del rito del “Mot du Maçon” (Mason Word/MW) en tres grados y que dicho préstamo fue un hurto; y luego -insistimos- porque el rito que sirve de fundamento al REAA , el MW, solo comportaba en 1730 tres grados. Los grados añadidos por el REAA a los tres grados iniciales son ajenos al rito de MW y a la leyenda masónica de Hiram del tercer grado del rito de MW (Samuel PRICHARD, Masonry dissected 1730). Dicha leyenda era una simple alegoría de la Pasión/resurrección de Jesús y que en esta cualidad no podía ser continuada por leyendas complementarias (como las del REAA, tomando a Hiram al pie de la letra) cuya ruptura semiótica y semántica muestra un contrasentido.
Así, si el REAA pretende basarse en el rito en tres grados de MW teniendo la intención de completar sin razón este rito por leyendas que son simplemente apócrifas e incluso incoherentes con el sentido original de la leyenda de Hiram de 1730, ¿qué pensar sobre la afirmación según la cuál la posición y la función astronómica de los vigilantes, las posiciones de las columnas, la enunciación de las tres grandes Luces, y la circulación de la palabra desde 1696 en Escocia, serían especificidades del REAA ?
Estos elementos aparecieron en los primeros catecismos alegóricos y simbólicos del rito de MW entre 1696 y 1730: constituyen pues especificidades del MW y no del REAA, que no existía todavía puesto que los primeros rituales de altos grados son posteriores al MW fijado en sus tres grados en 1730.
Recordemos que el MW fue creado hacia 1637 por los masones calvinistas de la logia escocesa y calvinista de Kilwinning, se desarrolló entre 1696 (Edimburgo) y 1711 (Trinity College), antes de ser transmitido por Anderson en 1714 a los futuros creadores de la Gran Logia de Londres de 1717. El rito de MW fue importado desde Escocia a Irlanda (1711) e Inglaterra. En Inglaterra solo era practicado por la Gran Logia de Londres: las otras logias de Inglaterra, que se podrían con todo derecho llamar las antiguas logias operativas inglesas como las de York y de Chester, e incluso como la que publicó las Constituciones Roberts en 1722, practicaban el rito de los Antiguos deberes operativos ingleses. Los elementos constitutivos del rito de MW, tal y como las enumera el autor de la tesis 2, no pertenecían pues al rito de los antiguos masones operativos ingleses, los cuales practicaban el rito de los Antiguos deberes, sino al de la Gran Logia de Londres denominados Modernos, como lo atestiguan los dos rituales que nos quedan de esta obediencia. Además, estos elementos del rito MW no existían en el siglo XVI pues el primer testimonio histórico que poseemos sobre este rito fecha de 1637.
Finalmente ¿la Gran Logia de los Antiguos se constituyó en 1751 contra las innovaciones aportadas por la Gran Logia de Londres (Modernos)? Como veremos más adelante, los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos practicaban el mismo rito que la Gran Logia de Londres (a saber el rito de MW), pero gran número de ellos, siendo católicos, reprochaba a esta última haber roto con la religiosidad de los Antiguos deberes operativos (lo que se explica visto la orientación filosófica y ecléctica, es decir no confesional, de la Gran Logia londinense) y fue una de las razones para que los masones irlandeses, la mayoría católicos, rompieran con la Gran Logia de Londres (cuyo rito practicaban) e integraron al MW las oraciones inspiradas de la religiosidad confesional de los Antiguos deberes operativos.
La Gran Logia de Londres innovó ontologizando el rito originalmente calvinista de MW y se dio como marco jurídico las Constituciones de 1723 que, abriendo las puertas de la logia a todos los practicantes de la religión natural (orto-praxis moral) sin consideración para las ortodoxias que quedaban sólo como opiniones individuales, rompía por este eclecticismo con la religiosidad confesional de los Antiguos deberes. Los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos rechazaron la opción filosófica de la Gran Logia de Londres y prefirieron a la religión natural una religiosidad confesional inspirada de aquella de los Antiguos deberes operativos. No obstante, aunque la Gran Logia de los Antiguos tendió a inspirarse en el modelo religioso surtido por los Antiguos deberes no practicaba sin embargo su rito: practicaba una versión del rito de MW que era a su vez el de la Gran Logia de Londres, denominada de los Modernos.
3 Cf. note 1, p. 17-18.

Traducción y revisión: Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil

Respuestas a contrasentidos históricos (1)


El presente artículo no pretende en absoluto generar o alimentar una confrontación entre ritos ni mostrar las excelencias de unos sobre otros.
No obstante, como masones que intentamos buscar y conocer la verdad en distintos ámbitos, creemos necesario adentrarnos en la profundidad de algunos trabajos que desvelan falsas creencias o afirmaciones inexactas que han sido tomadas como ciertas con el paso de los años ya sea por desconocimiento o por intereses particulares.

A propósito del tema de la popular querella entre Antiguos y Modernos, brillantemente analizada como elemento de reflexión desde el Blog Rito Francés del H.·. Víctor Guerra, y también abordada en este espacio hace algunos meses atrás, así como en el Blog Ars Memoriae, acercamos un trabajo aparecido el 7 de octubre de 2004 de Patrick Négrier – como siempre sólido - como respuesta a una publicación del Supremo Consejo del REAA (vinculado a la GLF) pero cuyo contenido ilustra aspectos más generales que abarca, entre otros, el recurrente tema Antiguos vs Modernos. Esta publicación, presenta algunas tesis expuestas como afirmaciones en dicha revista a las que Négrier da respuesta de forma clara y diseccionada a los contrasentidos históricos de la misma. Tal vez la forma reiterativa y recurrente del autor en hacer reaparecer conceptos o argumentos pueda chocarnos un tanto en la redacción (estilo muy frecuente en sus obras) pero sin duda ayuda plenamente a remachar e impregnar en el lector el mensaje que quiere transmitir sin dejar ningún tipo de imprecisiones sobre el mismo, dejándolo meridianamente claro.
Iniciamos hoy la primera entrega.
RESPUESTAS A LOS CONTRASENTIDOS HISTÓRICOS DE UN NÚMERO DE LA REVISTA ORDO AB CHAO
por Patrick Négrier
La revista Ordo ab chao del Supremo consejo del REAA sito en el Nº 8 de la calle Puteaux en París publicó en el primer semestre 2004 un número titulado Doscientos años de defensa del rito escocés antiguo y aceptado, folleto que contiene algunas afirmaciones que debemos analizar aquí.
Tesis 1
"Así vimos a la Gran Logia Unida de Inglaterra y al Gran oriente de Francia hacer creer la idea de que la masonería especulativa habría nacido de la reforma de 1717 y que las Constituciones de Anderson serían la referencia común obligada de todos los masones del globo. Estas alegaciones reiteradas desde hace decenios creando un callejón sin salida sobre la masonería de los Antiguos (Escoceses de la Gran Logia de Escocia, Antiguos de la Gran Logia de Irlanda, masones del rito Escocés antiguo y aceptado) corren el riesgo de volverse verdades históricas para aquellas personas insuficientemente informadas »  [1] 
Respuesta
Antes de afirmar algo, hace falta definir aquello de lo que se habla. ¿Qué se entiende por "masonería especulativa”? A lo largo de su primera historia la francmasonería, que aceptaba en logia a eruditos o anticuarios atraídos por el componente especulativo de sus Antiguos deberes o de su rito del ”Mot de Maçon” (Mason Word/la Palabra de Masón –en adelante MW-), ha poseído aspectos especulativos : la masonería de los Antiguos deberes operativos, de origen inglés antes de ser importados en Escocia (1390 -1722) narraba bajo forma de alegorías la historia legendaria del oficio de arquitectura ; la masonería operativa de transición en Escocia, nacida hacia1637, practicaba el rito de MW quien evocaba bajo forma de alegorías diversos elementos de la teología calvinista; y la Gran Logia de Londres nacida en 1717 de la federación de cuatro antiguas logias operativas practicaba el rito escocés de MW (del cual acabamos de ver el aspecto especulativo) que ella anglicanizó y luego ontologizó de 1723 a 1730 dándose un nuevo marco jurídico con las Constituciones de 1723, que rompieron con la religiosidad confesional de los Antiguos deberes limitando el punto común del conjunto de los miembros de la obediencia a la religión natural que trasciende todos los particularismos confesionales.
Si por "masonería especulativa" se entiende no a las Constituciones de 1723 sino al rito de MW, hay que recordar que este rito escocés y calvinista de MW fue transmitidos en 1714 (cf. la obra de Pierre Mereaux) por el pastor escocés y calvinista James Anderson (quien había sido recibido en el MW en la logia escocesa de Aberdeen que practicaba este rito desde por lo menos 1670) a los futuros fundadores de la Gran Logia de Londres (1717).
¿Cómo situar a los escoceses de la Gran Logia de Escocia, los Antiguos de la Gran Logia de Irlanda, y a los masones del rito Escocés antiguo y aceptado respecto a la noción de Antiguos y respecto al rito del MW quien fue anterior a la Gran Logia de Londres de 1717?
Los escoceses de la Gran Logia de Escocia: Ésta es una expresión quizás un poco vaga de la cual nos preguntamos si no podría designar por lo menos tres realidades distintas. A partir de 1637 en Escocia existieron dos tipos de masonería: la de las logias calvinistas que, en la estela de la logia-madre calvinista de Kilwinning, practicaban al rito escocés y calvinista de MW, y otra de las otras logias que, no siendo de confesión calvinista, seguían en la estela de las logias católicas reguladas por los Estatutos Schaw de 1598 y luego por las dos cartas Sinclair de 1601 y de 1628 practicando el rito anglicano prescrito por los Antiguos deberes operativos ingleses. Finalmente la Gran Logia de Escocia fundada en 1736 practicaba probablemente en esta fecha el rito de MW. Entre estos tres grupos masónicos, las logias escocesas que practicaron el rito de MW a partir de 1637 (rito que será ulteriormente en 1717 el de la Gran Logia de Londres denominada de los Modernos), estaban en reacción contra la tradición anglicana de los Antiguos deberes, y opuestos por consiguiente a las otras logias escocesas no calvinistas y fieles al rito anglicano de los Antiguos deberes. En cuanto a la Gran Logia de Escocia de 1736, si es cierto que practicaba el rito de MW, revela con ello un tipo de masonería que no era la de los Antiguos deberes sino por el contrario el de las logias escocesas que se habían adherido a partir de 1637 al rito de MW, un tipo de masonería que será también la de la gran Logia de Londres de 1717denominada de los Modernos.
La Gran Logia de los Antiguos fue fundada en 1751. Cécile Révauger escribe sobre este sujeto: "Los fundadores de esta Gran Logia, un gran número de ellos de origen irlandés, fueron iniciados en Irlanda, y... es erróneo hablar de un escisión de la Gran Logia original de los Modernos. Sencillamente estos masones recientemente inmigrados, no habiendo sido admitido en las logias inglesas, crearon sus propios talleres y luego su Gran logia [2].
Así los fundadores de la Gran Logia de los Antiguos practicaban el mismo rito que la Gran Logia de Londres de 1717 en el sentido en que ambas practicaban una versión del rito de MW. Esto no tiene nada de asombroso pues ya en 1711 el Trinity College, ritual de MW, testimonia la introducción de este rito en Irlanda. Que la Gran Logia de los Antiguos practicaba el rito de MW se encuentra por lo demás confirmado en 1760 por los “Tres golpes distintos”, que es una divulgación londinense de un ritual de MW practicado por la Gran Logia denominada de los Antiguos. Puesto que la Gran Logia denominada de los Antiguos practicaba el rito de MW, no practicaba por tanto el rito de los Antiguos deberes, aunque tomó prestado a los Antiguos deberes las plegarias que introdujo en el rito del MW el cual en si mismo no comportaba ninguna oración. En tanto que practicaba una versión, acompañada por oraciones, del rito de MW igualmente practicado por la Gran Logia de Londres denominada de los Modernos, la Gran Logia de los Antiguos no puede en verdad ser denominada de los Antiguos sino sólo de los neo-antiguos, significando este calificativo de neo-antiguos que La Gran Logia de los Antients no practicaba el rito de los Antiguos deberes, lo que le hubiera merecido en verdad el titulo de antiguos, sino el rito de MW (practicado por la Gran Logia denominada de los Modernos) al cual agregó de las plegarias inspiradas de la tradición de los Antiguos deberes.
Finalmente la denominación de rito Escocés antiguo y aceptado (REAA) contiene dos calificativos (escocés, y antiguo) sobre lo cual necesitamos aquí precisar el contenido. Como lo muestra el hecho de que este rito pretende basarse en el rito en tres grados cuyo contenido atestigua a la vista de la documentación histórica que es una versión del rito de MW, el rito del REAA se presenta como un desarrollo aparente del rito escocés MW que en 1730 comportaba tres grados. El carácter escocés del REAA en sus pretendidos tres primeros grados no tiene pues ninguna relación con las logias escocesas del siglo XVII las cuales, no siendo calvinistas, se mantuvieron fieles al rito anglicano de los Antiguos deberes. Este carácter escocés del REAA en sus pretendidos tres primeros grados, inherente al origen escocés del rito de MW igualmente practicado por la Gran Logia de Londres, constituye pues un punto común al REAA (en sus pretendidos tres primeros grados) y al rito de la Gran Logia de Londres. En cuanto al calificativo de Antiguo en la expresión REAA, no puede hacer referencia al rito de los Antiguos deberes pues el REAA en su pretendidos tres primeros grados es un desarrollo del rito de MW igualmente practicado por la Gran Logia de Londres denominada de los Modernos. A lo sumo puede reconocerse que la presencia de plegarias en el REAA acerca este rito al de la Gran Logia de los Antients (neo-antiguos) que había integrado al rito de MW, practicado por ella y por los Modernos, plegarias conformemente con el rito de los Antiguos deberes.

[1] Ordo ab chao, Paris, Suprême conseil de France, 1er semestre 2004, p. 15..
[2] Cécile REVAUGER, art. « Ancients » dans Encyclopédie de la franc-maçonnerie sous la dir. d’Eric Saunier, Paris, Librairie générale française 2000, p. 28.

Traducción y revisión: Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil

Rito Francés o Moderno, Rito de Fundación (Ampliación)


La original falta de distinción entre el hecho histórico y lo legendario plasmada en los primeros documentos masónicos ha permanecido vigente para muchos francmasones a pesar del paso de los siglos. Gran parte de esta “deformación” fue responsabilidad del propio Anderson al intentar “legitimar” la nueva estructura obediencial en las Constituciones de 1723 con una Historia de la Francmasonería que se remonta desde Adán hasta dicha fecha de principios del Siglo XVIII.

La Francmasonería, nuestra francmasonería, es una Orden iniciática tradicional y simbólica que tan solo es una heredera indirecta de aquellos constructores de catedrales. La Francmasonería contemporánea nace a finales del siglo XVII y principios del XVIII alrededor de la Royal Society en un país que salió de horribles guerras de religiones. Estos hombres de ciencias e ilustrados que no quieren renunciar a sus aspiraciones espirituales, se inspiran en los ritos y símbolos de estos constructores de catedrales de quienes no son herederos directos, creando una francmasonería especulativa moderna fundamentada en unos mitos importados a tal efecto. Sea como fuere, lo que resulta incuestionable es cómo el soporte vehicular era y debe ser simple y sencillo. Un uso simbólico-alegórico claro que finalmente debe mostrar un mensaje cercano y simple. Un contenido que haga estimular en el hombre sus potencialidades mediante la ortopraxis moral, apreciar su libertad así como el uso de la misma; encontrar esa felicidad en la búsqueda autocrítica a las respuestas perennes compartidas con un sentido de pertenencia e interacción universal y despertar su responsabilidad hacia un conjunto-la humanidad- liberada de todo tipo de imposición irracional o subyugante.

Hablando de "nuestra masonería", de la que en realidad somos descendientes, admiramos su metodología que pretende unir lo disperso y liberarse del yugo discriminatorio, dando entrada a todo ser humano, al margen de su religión e ideología política. Ese espíritu universal y ecuménico fue el detonante de la idea de Désaguliers y su entorno, pudiendo dar cabida a todo ser humano con unos principios ético-morales fundamentales, haciendo que se mantenga al abrigo de las fuerzas de tensión generadas por la diversidad religiosa, siempre fuente de confrontaciones, así como de los disensos de tipo político fuera de la Logia. Al respecto, resulta curioso comprobar como esa contención en la opinión política y religiosa, queda regulada en los deberes del Francmasón en el apartado dedicado a la conducta cuando la Logia está cerrada estando aún reunidos los Hermanos, lo cual no explicita la imposibilidad de tratar de estos temas en Logia abierta siguiendo el Orden ritualmente establecido y coherente con los compromisos adquiridos como miembros de la Orden en cuanto a tolerancia, respeto y amor.

La francmasonería tal y como hoy la entendemos procede por tanto de la Gran Logia de Londres y de todo el entorno que dio lugar a su génesis, muy a pesar de otras tesis fantasiosas y sin fundamento histórico y masonológico.

Sin duda alguna la masonería inglesa que elaboró los Antiguos Deberes desde 1390 fue una corporación profesional cristiana de tipo religioso. Primero católica hasta devenir anglicana en 1534. El contenido esencialmente bíblico de esta masonería operativa así lo atestigua. No obstante, con el paso de los siglos la masonería sufrió diversas metamorfosis que, diversificando su identidad primitiva, terminaron por hacer de esta antigua corporación profesional cristiana una expresión moderna de la tradición del eclecticismo.

Hacia 1637 la masonería escocesa, de confesión calvinista, elaboró el rito del Mason Word que contribuyó a transformar la antigua masonería operativa en masonería especulativa.

En 1723 Désaguliers y Anderson presentan como base moral de la Orden la religión natural que deviene en ese entorno especulativo puerta consecuente al pensamiento filosófico abierto y diversas formas de deísmo e incluso ateísmo teórico, y por supuesto del librepensamiento en las logias. La penetración sucesiva de estos diversos puntos de vista en masonería, además de explicar la génesis del eclecticismo, debe invitarnos a reflexionar sobre las consecuencias y la coexistencia pacífica de dichos diversos puntos de vista en el seno de la misma Orden masónica.

El rito calvinista del Mason Word (Palabra de Masón), creado hacia 1628/1637 por los masones escoceses de Kilwinning para reemplazar el rito de los Antiguos Deberes operativos de la edad media y del Renacimiento, fue anglicanizado y catolizado antes de ser transmutado por la Gran Logia de Londres de 1717 en rito filosófico universal. Y aquí es donde radica la auténtica grandeza de este principio ecuménico que, entre otras formas rituales, el Rito Moderno o Francés, por ejemplo, ha sido fiel a pesar del paso del tiempo y de la historia.

En su expresión natural, la francmasonería, consecuente y heredera de este planteamiento ilustrado, tiende y debe tender a esa universalidad no exclusiva, no restringida a criterios de orden interno particular, religiosos, formales o discriminatorios, desde el respeto y la tolerancia, uniendo desde la diversidad donde el nexo común es la práctica y desarrollo de la virtud haciendo prevalecer el bien sobre el mal.

Son los británicos, o sea, ingleses, escoceses e incluso irlandeses los que instalan la masonería en Francia. Su motivación no es el deseo de transmitir la masonería en Francia, sino que han sido más bien obligados a huir de Inglaterra por motivos del conflicto dinástico y religioso que aconteció en esas épocas, y ello es lo que hace que la mayoría de ellos Jacobitas o hannoverianos, durante alrededor de una cuarentena de años no paren de ir y venir por el Canal de la Mancha con sus rituales en uso, particularmente de la Gran Logia de Londres y Westminster, creada en 1717, al igual que ocurre con la filiación “Moderna” referida para Bélgica, país con logias constituidas desde 1721, u Holanda algo posteriormente.

Las logias creadas en Francia fueron hijas de la Gran Logia de Londres, por lo tanto una masonería antigua calificada como del tipo "Moderno" por sus detractores autodenominados “Antiguos”. Toda una paradoja en el uso de los calificativos.

El cristianismo de tipo confesional y religioso se retoma en Francia en 1735 cuando traduciendo los “Deberes de un Francmasón” inseridos por Désaguliers en las Constituciones de 1723, el abad Moret, gran secretario de la Gran Logia en Francia, cristianizó el texto de Désaguliers, cuya versión fechada en 1737 sirvió de constitución a las primeras logias de Suecia convertidas posteriormente en Logias confesionales. Este acto en dicho contexto geográfico obedecía sin duda alguna a la realidad histórico-social que tenía los días contados.

No puede por lo tanto mostrar contradicción ninguna cuando el rito de los Modernos retoma durante la Ilustración continental que desemboca en el “Régulateur du Maçon” su forma base propuesta por Désaguliers, a través de exigir el simple deber la práctica espontanea de la ley moral universal inscrita en el corazón de todo ser humano y en toda época. Esta actitud personal no incluye, sin excluirla tampoco, la institución de comunidades como las Iglesias. Pero la comunidad no deviene un grupo social instituido por las iglesias, sino por comunidades naturales ya sea, la familia, los amigos, el Estado no confesional (laico) y a partir de ahí toda la humanidad.

El Estado laico no está privado de valores éticos o espirituales. Este estado laico liberal es inevitablemente consecuencia del pluralismo confesional, lugar de mestizaje cultural y en particular de valores religiosos.

La humanidad constituye una comunidad, una unidad que no puede existir sin el respeto práctico de la ética, del amor al prójimo.

El Rito de los denominados “Modernos” se traduce al francés y es practicado por la casi totalidad de las logias que se crean en el reino y no parece tener nombre. Es simplemente masonería. Una masonería que hereda unas tradiciones masónicas, las más antiguas, que no está fijado palabra por palabra, aunque por razones administrativas, se tiende cada vez más a escribirlo, pero que posee una estructura simbólica fundamental.

La aparición de estos otros sistemas masónicos, casi siempre "escoceses", donde el nombre para nada tiene real relación con su verdadero lugar de origen, y muy vinculados a la proliferación de los denominados Altos Grados por encima del Tercer Grado Simbólico, hace que el Gran Oriente de Francia se plantee el hecho de organizar y controlar la francmasonería francesa, y el deseo de numerosas logias de tener una versión universal de los rituales, son la causa de la fijación de un rito "Moderno" entre 1783-1786, una Regulación de referencia, que tiene sus ventajas e inconvenientes que abordaremos en otra ocasión, y que en el futuro será conocido con el apelativo de “Francés”. Para los Altos Grados, este análogo trabajo se realizará en el seno del Gran Capítulo General de Francia fundado en 1784 y posteriormente vinculado a dicha Obediencia en 1786 añadiendo cuatro órdenes superiores más una Quinta Orden de carácter Académico y administrativo: Elegido Secreto, Gran Elegido Escocés, Caballero de Oriente y Soberano Príncipe Rosa- Cruz, más una Quinta Orden. Sobre esta cuestión Pierre Mollier apunta en su aportación de la Introducción del libro dedicado a los rituales del Soberano Capítulo Metropolitano de 1786: Subrayemos, no obstante, que sería un error considerar al Gran Capítulo General de Francia como el Autor del Rito Francés. Esta asamblea de Masones eruditos solo hizo que fijar su uso reteniendo los altos grados más tradicionales en sus versiones más sobrias. Así, veinte años antes de la creación del Gran Capítulo, un sistema muy próximo al que tomará el Rito Francés era ya practicado. En los años 1760, la Madre Logia Escocesa de Marsella. Incluso con anterioridad, este deseo de ordenación y reducción en la Masonería de Altos Grados queda constatada en la porosa relación e interacción franco-belga. Recordemos que la Masonería de los Modernos se implanta por diversas vías en esos orientes, bien directamente vía Londres o vía Francia a través de la Gran Logia dirigida por el conde de Clermont. De este modo el Marqués de Gages (cuya logia “La vraie et parfaite harmonie” de Mons es de la correspondencia de la GLdF) aparece nombrado por Luís de Bourbon en 1766 como « Grand Maître provincial et Inspecteur Général des loges rouges et bleues pour les provinces de Flandres, de Brabant et de Hainaut ». Aprovechando la coyuntura y dificultades que atraviesa la masonería francesa y el distanciamiento que ello conlleva entre la vinculación de Gages con la GLF, la pretendida agrupación de logias zonales emanadas directamente de la GL de Londres llevará, entre otras casuísticas bien curiosas, a la creación bajo patente de Londres de una auténtica y seriamente estructurada obediencia “belga”, teniendo al Marqués de Gages como Gran Maestro provincial: la Gran Logia provincial de los Paises Bajos Austriacos, que regulará ese cierto desorden reinante (propio por otra parte en cuanto a la descentralización) y aglutinará las Logias de su entorno. Como señalábamos, a través de las cartas entre el Conde de Clermont y el Marqués de Gages, el primero expresa su trabajo de estructuración en 15 grados en 1767. Según Adolphe Cordier, de los rituales redactados por la Gran Logia Provincial de los Países Bajos Austriacos que superaban largamente la veintena, finalmente los Grados fueron reducidos a quince en 1776. En esta línea, cabe resaltar que ya en 1772, es el Marqués de Gages quien exterioriza su proyecto de una masonería en 7 Grados al Venerable de la Logia de Alost dentro de un contexto de contención en las recepciones de Grados indicándole que algunos podrían devenir inútiles en un futuro de ser conferidos. Es precisamente en una estructuración en tres Grados y Cuatro Órdenes, más un Quinto Orden que contiene todos los Grados Físicos y metafísicos y todos los Sistemas/Ritos, la que elabora el Gran Capítulo General de Francia de 1784. En1786 el Gran Oriente de Francia propone un texto de referencia para los tres grados azules, difundido en forma de copias manuscritas, y adopta los Órdenes de Sabiduría con la creación/integración del Soberano Capítulo Metropolitano.

Sobre la continuidad del Rito Moderno en Siete Grados en los Países Bajos denominado también en esos Valles con los nombres de Escocés Reformado e incluso Antiguo Reformado ya que consideraban la estructuración de 1784 como una “reforma” de los grados Escoceses, o Antiguos (por antigüedad, no por ser de descendencia de los Antiens), hay que señalar unas trascendentales cuestiones que abordaremos in extenso en unos trabajos próximos que dirigiremos para aquellos que buscamos (o eso intentamos) conocer determinadas verdades mediante el estudio y seguimiento histórico.

Esto es:

a) La creación en 1803 del Hoofdkapittel der Hoge Graden in Nederland (Supremo Capítulo de los Altos Grados) en Holanda por Capítulos Independientes siguiendo un sistema de Grados creado por analogía al del Grand Chapitre Général de France, aunque el origen y tipo de sus rituales sean de otra procedencia (elemento sorpresa aún desconocido por muchos).

b) En tierras belgas, y siguiendo la tradición que proliferó en los Países Bajos meridionales durante el XVIII, lo que hoy conocemos como Capítulos, se desarrollan libre y soberanamente como extensión de una Logia Azul a quien corresponden y vinculan, denominándose también los Soberanos Capítulos como Grand Atelier (Gran Taller). Tras la retirada francesa, los capítulos preexistentes y los creados durante la ocupación mantienen, tras la misma, ese procedimiento organizativo, al margen de cualquier Cámara de Administración perteneciente a un Gran capítulo u Obediencia (véase archivos de la R.•. L.•. de la Esperanza al Oriente de Bruselas o de los Amigos Filántropos de ese mismo Or.•.).

c) Este procedimiento de trabajo en Capítulos Independientes y Soberanos es también retomado a propósito de la creación del Soberano Colegio del Rito Escocés para Bélgica (aún hoy en vigencia) a raíz del rechazo de la estructura jerárquica del Supremo Consejo del REAA en 1962, lo cual no supuso ninguna novedad organizativa en la historia masónica de ese país y que aglutina a varios de los más históricos Capítulos y Areópagos imponiéndose en la corriente de la Masonería Liberal en esos Orientes.

En el siglo XIX, Rito Moderno se convierte en el equivalente de Rito Francés. Por ello Vuillaume emplea los dos términos, ya que se aplica tanto a los tres primeros grados como a los órdenes superiores. Este término de Rito Francés va a imponerse mientras que el de Rito Moderno va cayendo en desuso en el último tercio del siglo XIX . Tengamos en cuenta no obastante, que en Bélgica, los problemas lingüísticos y nacionales no impusieron el adjetivo “Francés”, y se utilizó siempre el calificativo de “Moderno”. En cualquier caso, durante todo el siglo XIX la diferenciación entre Régimen Francés y el Escocista va a ir creciendo. En 1858, se publica una nueva redacción del Rito Francés denominado de Murat, que fue Gran Maestre. “Ideológicamente”, el texto apenas si es diferente del Régulateur. El nuevo modelo sigue definiendo la masonería de manera “clásica”. Después el Convento de 1877 sus resoluciones conducen a retoques más intrépidos y es cuando en 1879, el Gran Colegio de Ritos encargado por el Consejo de la Orden del Gran Oriente de Francia hace desaparecer de los rituales las fórmulas aparentemente religiosas, como es la referencia al Gran Arquitecto del Universo, que el Gran Oriente de Bélgica ya había suprimido su obligatoriedad en 1872. En 1886, una comisión de 12 miembros, presidida por el abogado Louis Amiable (1837-1897), procede a una nueva revisión. El nuevo ritual francés, tomará el nombre de su principal redactor, y se acompaña de un “informe sobre los nuevos rituales para las logias” redactado por el mismo Amiable. Esto explica que el nuevo texto, en parte inspirado en los rituales del Gran Oriente de de Bélgica, se refieran en gran parte al positivismo. Su filosofía general es la de “neutralidad entre las distintas creencias” y el hecho de que " los datos evidentes proporcionados por el estado actual de la ciencia debían ser aprovechadas”. Durante este medio siglo, la práctica de todos los órdenes de sabiduría cayeron en desuso en el continente europeo. El ritual Amiable, un tanto modificado en 1907 bajo la autoridad del Gran Comendador Juan-Bautista Blatin, permanecerá en estas condiciones hasta 1938, fecha en la que la iniciativa de Arthur Groussier, entonces Grande Maestro del GOdF adopta un nuevo modelo del Rito Francés. La nueva versión es una tentativa de intentar una vuelta a las fuentes simbólicas del sistema francés, y no una nueva molienda aún más ultra positivista. En 1955, se difunde la versión definitiva del ritual Groussier, ligeramente arreglada en la forma y bajo la autoridad de Paul Chevalier, es imprimido y difundido. En el largo trabajo de reconstrucción de las obediencias en la posguerra, los masones eruditos volvieron a las investigaciones iniciáticas o simbólicas deseando encontrar o revivificar las potencialidades de la tradición masónica francesa del siglo XVIII, hereditario de los Modernos.

En Portugal, la práctica del Rito Moderno se presenta desde 1802. Mientras que en Francia por otras razones dignas de análisis a fondo, los Órdenes de sabiduría dejaron de ser practicados durante unos 170 años (aproximadamente desde 1830 hasta 1999) en Portugal, por su parte, la labor del Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz, prosiguió durante este largo período, a pesar de las numerosas persecuciones y prohibiciones de las que fue objetivo la masonería, trabajado de forma ininterrumpida desde 1804 hasta 1939, es decir, alrededor de 140 años. Después de que Salazar prohibiera la masonería en 1935, de manera totalmente subterránea, los últimos supervivientes del "Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz, se incorporaron al Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para Portugal y su jurisdicción, a través del Acuerdo de 1939 y, a partir de esta fecha, el Rito Francés o Moderno dejó de ser practicado en Portugal. La reactivación de nuevo en todos sus Ordenes data del año 2003 gracias al Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz -- Gran Capítulo General del Rito Francés de Portugal.

El Rito Moderno o Francés en Brasil, requiere de una especial mención dado que el Supremo Conselho do Rito Moderno sito en este país es la Potencia Filosófica de Rito Francés o Moderno de mayor antigüedad en el mundo en cuanto a la práctica ininterrumpida de todos los Órdenes de Sabiduría y único en el mantenimiento de su legado hasta la “reactivación europea” de finales de los 90, trabajando con el Rito madre en esos orientes desde 1822, y que le confiere la incuestionable condición de Chef d’Ordre a nivel mundial.

Respecto al Régulateur du Maçon, si bien no debe ser considerada la fuente del Rito Francés o Moderno, pretende históricamente establecerse como modelo único, colacionando y unificando las tradiciones orales y manuscritas anteriores para los grados simbólicos, tras un periodo de cierto desorden en el que la francmasonería sufría una insuficiencia en la organización central, cuya ausencia de unidad ritual daba pie a excesos apócrifos en la mayoría de los casos, cuya réplica de contención para los denominados Altos Grados se plasma en el Régulateur des Chevaliers Maçons que abordaremos en un futuro próximo.

La peculiaridad del ritual masónico del Rito Moderno o Francés es que se basa principalmente en la universalidad, los elementos visibles de la luz (el Sol y la Luna son dos de las tres grandes luces), sin referirse directamente a un poder divino. El hombre es así el centro de los misterios de la naturaleza y trata de comprender los signos a través del estudio de los símbolos que lo rodean. La creencia en Dios no está excluida, pero queda dentro del ámbito personal de los Hermanos y Hnas.·., vivir esta comprensión de la naturaleza, dejando a los demás plena libertad en la búsqueda de la verdad, apartada de todo dogma o imposición, sea del tipo que fuere.

La forma Ritual del “Régulateur du Maçon” nos demuestra su atemporalidad mediante su plena riqueza simbólica y la vigencia de su estructurado mensaje donde tradición y modernidad coexisten.

El Rito francés es esencialmente mítico. Vehicula tres mitos fundamentales:
  • El mito del paso de las tinieblas a la luz
  • El mito de la construcción del templo de Salomón
  • El mito hirámico.
No pretendamos encontrar en él:

Ni el pensamiento religioso que implica una sumisión total a una realidad absoluta. El Rito Moderno o Francés no contiene nada religioso ni "sagrado", ni oración, ni ningún acto relativo a un determinado carácter confesional.

Ni el pensamiento esotérico entendido como una revelación transmitida a sólo unos elegidos. Esta tendencia que puede devenir sectaria, introduce una criba entre los hermanos que separa entre elegidos y condenados, pensamiento que va en contra del universalismo de la francmasonería. El Rito Moderno o Francés aboga por el universalismo y la posibilidad de que todo ser humano desarrolle sus potencialidades.

Ni el pensamiento místico que busca una inmersión total del individuo en lo que le sobrepasa. La mitología masónica se apoya en la idea de un proyecto de Construcción; se ocupa del aquí y el ahora; pone al Hombre en el centro del universo, donde él es materia y obrero a la vez de su Templo interior, pero de necesaria proyección universal y responsable exteriorización compartida.

Ni el pensamiento mágico que trata de controlar la realidad por operaciones mentales profundamente irracionales entregadas a la teúrgia, a la alquimia o a la magia.

Ni el pensamiento ocultista que privilegia las supersticiones más peligrosas acreditando la influencia de los "espíritus" sobre los humanos, que cree pues firmemente en los actos de carácter mágico.

Sea cual sea su forma ritual utilizada, el Rito Moderno o Francés, si atiende a sus características originales, se impone, hoy como mañana, como una expresión ordenada y completa de los valores masónicos "permanentes": la búsqueda de la verdad, la perfectibilidad para toda aquella persona que desee progresar, la liberación para permitir el avance de la mujer y del hombre comprometidos como eslabón en la cadena social.

Post Data:

Estructuras simbólicas fundamentales del Rito Francés o Moderno


Tres candelabros dispuestos NE, SE, SO
Representan las Tres Grandes Luces: Sol, Luna, Maestro de la Logia

Los Pilares de la Logia: Sabiduría, Fuerza y Belleza


Belleza y Fuerza coinciden con las Columnas J y B, y Sabiduría se halla en una columna Imaginaría ubicada en Oriente, en el lugar del Venerable.
Es por ello que estos Pilares están directamente vinculados al Venerable y a los dos Vigilantes

El orden J y B de las palabras y la disposición de las columnas acorde a la Gran Logia de Londres.

Joyas móviles

La Escuadra que lleva el muy Venerable. El Nivel que lleva el Primer Vigilante y la Perpendicular o Plomada que lleva el Segundo Vigilante.

Joyas inmóviles

La Plancha de Trazar, la Piedra Cúbica de punta y la Piedra Bruta.

Muebles de la Logia

El Libro (o Reglamentos), el Compás y el Mallete.

Material ritual contrastado:

  • Divulgación 1724 
  • Prichard 1730
  • Prichard 1730 (en español)
  • Berne 1740
  • Le Parfait Maçon 1744
  • Luquet ca. 1745
  • Le Sceau Rompu 1745
  • Le Maçon Démasqué 1751
  • Three Distinct Knocks "Lecture" ca. 1760
  • Marquis de Gages 1763
  • Le Corps Complet de maçonnerie RGL de France ca. 1765
  • Manuscritos Régulateur du Maçon de 1783 y 1786
  • Duc de Chartres 1784
  • Recueil Précieux 1785
  • Edición publicada del Régulateur du Maçon 1801
  • Vocabulaire des Francs-Maçons 1810 (Bazot)
  • Nécessaire Maçonnique 1812
  • Manuel du Franc-Maçon 1817
  • Manuel Maçonnique 1820
  • Le Tuileur-Expert 1828
  • (Compendio de diversos análisis e investigaciones del H.·. Pierre Noël)

Plano de la Logia de Rito Moderno o Francés y Distribución de Oficiales


Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil
Gran Orador de la Gran Logia Mixta de los Andes Ecuatoriales
Director de la Academia Internacional de la Vª Orden del Rito Moderno
Unión Masónica Universal del Rito Moderno
Cofundador del Círculo de Estudios del Rito Francés “Roëttiers de Montaleau”
Miembro de la Logia de Investigación “Marqués de Gages”

Consideraciones Rituales sobre la Plancha de Trazar


 Si deseamos tener siempre una fuente de reflexión simbólica, y por tanto de conocimiento, basta que recurramos al siempre inagotable manantial de nuestros rituales ricos en mensajes capaces de mostrarse con intensos y múltiples matices. Bien es cierto, que dicha propuesta de estudio ritual personalmente la concibo en la línea de aquellos perennes vehículos de vivencia simbólica que nacieron con el génesis de nuestra francmasonería especulativa, y no por una razón de estancamiento de la tradición, lo que supondría una contradicción en sí mismo en el fenómeno de transmisión, dado que ésta es vida y evolución, aunque debe estar al abrigo de mutilaciones o injertos varios fruto en ocasiones de derivas conceptuales ajenas al origen de nuestra Institución, así como también a salvo de prejuicios a la moda de corrientes de pensamiento radicalizadas e incapaces de abstraerse para ver en el símbolo su acepción más amplia.

  Los arriba citados mensajes de cambio interno profundo, de elevación ética y moral, se mantienen expuestos de forma constante en todos los rituales de los Modernos, con independencia de la variopinta exteriorización formal propia de usos locales y de formas culturales al uso. Dicha grandeza referida a la atemporalidad de los rituales ha sido en ocasiones incomprendida por mentes pequeñas, confusas o manipuladas, calificando simpáticamente en ocasiones de “ritualócratas” a aquellos curadores, no de la forma, sino del fondo contenido ritual, aquel que hace posible que se abra la puerta de acceso que permite el tránsito de lo íntimo a lo grupal mediante el intercambio vivencial del conjunto de ideas simbólicas allí expuestas y contenidas. Así pues, cuando la mutación elimina el símbolo y el mensaje de origen, deja entonces de ser lo que fue, y deviene otra cosa, no sé si mejor o peor, pero distinta. Está en aquellos conocedores de dichas evoluciones y cambios, la responsabilidad de opinar y alertar si así se viere preciso, evitando que se dé gato por liebre y el pretender en contrapartida rescatar y recuperar los valores originales del Rito Moderno o Francés que lo fueron de la Orden cuando la Masonería carecía de adjetivos calificativos en sus prácticas rituales. Bien refiere sabiamente el Ritual Luquet de 1745 respecto al uso de la Razón que debemos reivindicar los Maestros, trazando y ejecutando nuestras acciones sin temor alguno a exteriorizarlas públicamente, cualidad extrapolable a la reivindicación que hacemos para el Rito Moderno y su buena práctica en cuanto a sus vehículos rituales.
  A propósito de la riqueza de su contenido, abundemos un poco en este elemento simbólico para hoy propuesto: la Plancha de Trazar, que ya aparece en el Cuadro de logia de Primer Grado.

  El Rito Moderno obvia y oportunamente vincula a la luz como símbolo del conocimiento, y concretamente a sus Tres Grandes Luces en sus distintas acepciones, directa, indirecta o articulada en Logia a través de la figura del Venerable. De modo también exquisito (magistral, diría yo) nos expone el símbolo/concepto de Joyas de la Logia que ya se nos muestra en una divulgación londinense de 1724[1] donde aparece el Diamante con toda su riqueza simbólica derivada que intentaremos analizar nuevamente con mayor profundidad en otra ocasión.

  Respecto a las Joyas de la Logia, diríamos que son los emblemas preciosos de gran valor Moral y Ético, el cómo, porqué y para qué de nuestra pertenencia a la Orden y de su finalidad en definitiva. Es este Tesoro el que, por regla general, los catecismos dividen en dos partes denominadas Joyas Móviles y Joyas Inmóviles, las cuales a su vez se nos presentan con una descripción material y, otra, con un significado simbólico y moral que es, en definitiva, su asociado íntimo al abrigo del cual cada masón debe interiorizar sus reflexiones oportunas y propias.

  La descripción y desarrollo de la Joyas se nos aparece extensamente en los Rituales de Segundo Grado a lo largo del Siglo XVIII, un estadio que en sus orígenes fue terminal y culmen de la realización masónica que, posteriormente con la aparición del Grado de Maestro, cedió parte de su protagonismo originario al mismo, si bien mantuvo en los rituales posteriores a 1730[2] una riqueza amplia y un fuerte nivel de ejemplaridad en cuanto a la función misma de enseñante por parte del Compañero hacia los Aprendices, aspecto muy relegado en la actualidad y que ha hecho del Segundo Grado una etapa poco comprendida en toda su amplitud vivencial y responsabilidad inherente.

  Así pues, si nos proponemos adentrar en lo que es la Plancha de Trazar, ese instrumento Magisterial solo puede ser comprendido en el conjunto acompañado del resto de Joyas Inmóviles, siendo éstas representación del Estado Humano, desde lo más burdo y grosero, hasta su opuesto, es decir, desde la Piedra Bruta, pasando por la Piedra cúbica en Punta, hasta la Plancha de trazar. Las Joyas Móviles, escuadra, nivel y perpendicular, corresponderían a las características de nuestras acciones, interacción y actitud espiritual en aras de transitar por los estados anteriores. No es menester, por tanto, llevar a cabo un gran esfuerzo de comprensión para llegar a entender que el instrumento Magisterial por excelencia representa un Modelo Público ejemplar en cuanto a sus acciones y con un uso pleno de Razón, Sabiduría y Virtud. Pero ¿qué implicación directa supone la anterior afirmación? ¿Dónde radica la pericia que debe tener todo Maestro para el uso preciso de esta Herramienta propia y que le define?
En primer lugar basarse en la realidad vital de un permanente estado de latencia y transición entre el Aprendiz, Compañero y Maestro, contenido en su experiencia y naturaleza humana, cual humilde plano utópico que se construye y destruye permanentemente, sin cesar, como consecuencia de la dualidad inherente a su misma esencia humana, y por consiguiente animal, un ser que aspira cognitiva y espiritualmente a elevarse hasta un modelo perfecto, pero al que solamente se aproxima de manera perfectible, con perseverancia y haciendo uso de otra herramienta esencial de aplicación individual y colectiva: el Amor.
 Así, y solamente así, el Maestro se da cuenta que la cumbre del progreso iniciático no es otra cosa que vivir la realidad, una realidad plena y armónica que existe y habita en nuestro propio interior, en lo más profundo de nuestra Piedra: nuestro Diamante por exteriorizar.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9 y último del Rito Moderno o Francés
M.·. I.·.
Director de la Academia Internacional del la Vª Orden del Rito Moderno
Unión Masónica Universal del Rito Moderno
Miembro del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro de la Gran Logia Mixta de los Andes Ecuatoriales




[1] “Le Grand Mystère des Franc-Maçons découvert” (Londres, 1724)
[2] “Masonry Dissected”, Samuel Prichard (Londres, 1730)

“3º Ciclo de Estudos do Rito Francês ou Moderno” PORTO –2015, 14 Novembro ACADEMIA V IMPÉRIO

“3º Ciclo de Estudos do Rito Francês ou Moderno”


PORTO –2015, 14 Novembro
ACADEMIA V IMPÉRIO


14 Novembro
Sala polivalente do Grémio Lusitano no Porto

  • 9 horas –Abertura do “3º Ciclo de Estudos do Rito Francês ou Moderno”
  • 9h 30 m –“O Trabalho no séc. XXI”

Ir.·.Voltaire, M.·.M.·., da R.·.L.·. Estrela do Norte–O Trabalho no séc. XXI
Ir.·. Mozart, M.·.M.·., da R.·.L.·. Estrela do Norte–O trabalho ao longo dos tempos

Moderador Ir.·. Álvaro de Campos, M.·.M.·. da R.·.L.·. Estrela do Norte


  • 10h 30m – (Reservado a OOb.·. do G.·.O.·.L.·.) - Apresentação do Livro

“A Constituição do G.·.O.·.L.·. anotada” de Francisco Teixeira


Ir.·. Antero da R.·. L.·. Passos Manuel
Ir.·. José da R.·. L.·. Estrela do Norte

Moderador–Ir.·. Antero de Quental, V.·.M.·. da R.·.L.·. Estrela do Norte


  • 12h 30 m –Ágape

  • 14h 30 m -Maçonaria do Séc. XXI –uma Ordem Iniciática fundada na Tradição

“Os simbolismos e o Ritual do R.·.F.·.M.·.


Ir.·. Joaquim Villalta, M.·.M.·. “Perennidad estructural en el Rito Moderno o Francés: especificidades y características”,

Ir.·. Manuel Pinto dos Santos, M.·. M.·. C.·.G.·.J.·. do G.·.O.·.L.·."Da Tradição à Modernidade progressiva do Rito moderno"

Ir.a.·. Olga Vallejo Rueda, M.·.M.·. “El rol ritual de la mujer en el Rito Francés y su expansión en América”.

Ir.·. Victor Guerra, M.·.M.·., “Rito Moderno”

Moderador –Ir.·. Antero de Quental, M.·.M.·. da R.·. L.·. Estrela do Norte


Debate


  • 18h –Sessão Solene Ritual da R.·. L.·. Estrela do Norte


Notas:



  1. Comunicações -15 minutos
  2. Durante este evento decorrerá exposição e venda de livros 
    • da Editorial “masonica.es
    • do "Dicionário da Antiga e Moderna Maçonaria" de M J P Santosea
    • “A Constituição do GOL anotada”de Francisco Teixeira, estarão à venda.

De acordo com as linhas programáticas definidas pela R.·.L.·. Estrela do Norte ao longo do presente ano maçónico serão objecto de estudo e reflexão dois temas de particular relevância. O primeiro, o trabalho no século XXI orientado para uma problemática central no quadro das sociedades em que vivemos e que enfrenta desafios e mutações que importa observar pelas enormes consequências humanas que acarreta. O segundo, “Maçonaria do Séc. XXI –uma Ordem Iniciática fundada na Tradição R.·. F.·. M.·. -“O simbolismos e o Ritual do R.·. F.·. M.·.” foca um tema que importa aprofundar no quadro do pluralismo ritual vivido no G.·. O.·. L.·. contribuindo-se assim para um melhor conhecimento da riqueza e diversidade ritual da maçonaria.

A presente iniciativa marca o início formal dos nossos trabalhos os quais procuram corresponder aos ideais da Liberdade, Igualdade e Fraternidade e dos lemas da Justiça, da Verdade, da Honra e do Progresso tal como sublinhado na nossa Constituição.

A R.·. L.·. ESTRELA DO NORTE, nº 533, a Or.·. do Porto, no âmbito da Academia do V Império promove a realização do 3º Ciclo de estudos do Rito Francês ou Moderno ao qual se associaram as RR.·. LL.·. HARMONIA, nº 524, a Or.·. de Braga, AMIZADE, nº 561, a Or.·. de Penafiel, SEARA NOVA, nº 564, a Or.·. de Moncorvo, 31 de JANEIRO, nº 565, a Or.·. do Porto e TEIXEIRA DE PASCOAES, nº 566, a Or.·. de Amarante.

Coordenação


Ir.·. José, M.·.M.·. Int.·.Academia de Estudos
Ir.·. Antero de Quental, M.·.M.·. Ven.·.M.·.
Relator - Ir.·. Montaigne, M.·.M.·.
Ágapes - Ir.·. Oliveira, M.·.M.·. Ind.·. BBanq.·.


Potencia convidada:


S.·.G.·.C.·.C.·.R.·. - G.·.C.·.G.·.R.·.F.·.P.·. os SSob.·.CCap.·.
IGUALDADE, SINÉDRIO, JAIME CORTESÃO e ALVES DA VEIGA.



Participação condicionada a validação da pré-inscrição

Pré-inscrições até ao dia 2/11/2015 para o correio electrónico academia.v.imperio@gmail.com



Francisco Teixeira é Licenciado, Mestre e Doutor em Filosofia, Pós-Graduado em “Organizações Educativas e Administração Educacional” e em “Metafísica e Antropologia”. Lecionou na Faculdade de Filosofia da Universidade Católica Portuguesa e, atualmente, é professor de Filosofia e Psicologia da Escola Secundária Francisco de Holanda, bem como formador de professores, tendo sido formador e perito para a avaliação de professores do Ministério da Educação.Foi iniciado em janeiro de 1994, na Loja Montanha, a Oriente de Lisboa, e foi fundador e presidente do Triângulo n.º 386, a Oriente de Guimarães, bem como o primeiro Venerável da Loja Lusíadas Renascida, também a Oriente de Guimarães. Foi Orador da Grande Dieta do Grande Oriente Lusitano nos anos maçónicos 2011-2012, 2012-2013 e 2013-2014. Concebeu e lecionou no curso “Maçonaria, Gnose e Experiência Humana”, realizado em 2011, na Universidade Lusófona, em Lisboa.É autor das obras maçónicas “Considerações Prévias Sobre a Maçonaria e o Grande Oriente Lusitano” e “Constituição do Grande Oriente Lusitano -Anotada”, ambas de 2015. No atual ano maçónico é Mestre-de-Cerimónias da Loja Lusíadas Renascida e Representante à Grande Dieta do GOL em nome da sua loja. 



Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9 y último del Rito Moderno o Francés. Maestro Instalado. Gran Orador del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador y de la Gran Logia Mixta de los Andes Ecuatoriales. Miembro de la R.·.L.·. Lux Veritatis No. 3 al Or.·. de Terrassa, Barcelona. Miembro del Sob.·. Cap.·. Eloy Alfaro en los VV.·. de Barcelona. Director de la Academia Internacional de la Vª Orden de la Unión Masónica Universal del Rito Moderno. Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno, Brasil. Cofundador del Círculo de Estudios del Rito Francés Roëttiers de Montaleau. Autor de diversas publicaciones e investigaciones masónicas. Miembro de Honor de la R.·.L.·. Estrela do Norte del Grande Oriente Lusitano. Editor del blog masónico “Racó de la LLum”. Profesor Superior de Piano y Profesor Titular en el Conservatorio de Música de Terrassa, Barcelona.



Manuel Pinto dos Santos, 05/08/1953, advogado, 1984 -Entrada na Maçonaria do Grande Oriente Lusitano. Iniciação na Loja Liberdade e Justiça nº 373, a Oriente de Lisboa. Reanimador do rito francês ou moderno no Grande Oriente Lusitano –1991. Fundador da Respeitável Loja Delta nº 494 do Rito Moderno Francês, a Oriente de Lisboa em 1991. Fundador da Respeitável Loja Transparência nº 518 do Rito Moderno Francês, a Oriente de Lisboa em 27 de Julho de 2002. Venerável das lojas Livre Pensamento (1988-89), Delta (1995-96); Transparência (2002-2003). Grande Tesoureiro do Conselho da Ordem -1987-88; Grande Secretário para as Relações Exteriores -1990-93. Presidente da Grande Dieta (1988-89; 1989-90). Presidente da Comissão da Revisão Constitucional (1989-90) (Dec. 110 -CO/90.91).Autor do projecto da revisão constitucional aprovado em 1989-90. 1999-2002 -Juiz eleito do Grande Tribunal Maçónico (1999-2002).2014-2016 – Conservador Geral da Justiça do Grande Oriente Lusitano, eleito pela Grande Dieta.



Olga Vallejo Rueda, Vª Orden, Gr.·. 9 y último del Rito Moderno o Francés. Maestra Instalada. Suprema Comendadora del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador. Serenísima Gran Maestra de la Gran Logia Mixta de los Andes Ecuatoriales. Miembro de la R.·.L.·. Manuelita Sáenz No. 1 al Or.·. de Quito. Miembro del Sob.·. Cap.·. Jean Pierre Graffin en los VV.·. de Quito. Secretaria General de la Unión Masónica Universal del Rito Moderno. Miembro de la Academia Internacional de la Vª Orden de la Unión Masónica Universal del Rito Moderno. Editora del blog masónico “The Magisterium”. Colaboradora en diversas publicaciones e investigaciones de ámbito masonológico. Politóloga, Especialista en Seguridad Ciudadana.



Víctor Guerra, Maestro Masón. IVª Orden GOdF, y Vº Orden , Gr 9º. del Rito Moderno (Supremo Consejo del Rito Moderno del Brasil). Miembro de la Unión Masónica Universal del Rito Moderno (UMRM) y de la Academia Internacional del Vº Orden (UMRM). Actualmente miembro de la Logia Progreso1850 Le Droit Humain (DH) y del Capitulo Rosacruz Fénix (DH). Venerable Maestro de la Logia de Investigación Los Modernos. Presidente del Círculo de Estudios de Rito Francés Roettiers de Montaleau. Y autor de los Blogs: Masonería Siglo XXI. Rito Francés, REAA. Masonería en Asturias. Autor de los libros Aproximación a la masonería gijonesa siglo XIX y XX. Premio Investigación Rosario de Acuña/ Ayto. de Gijón. 2001; La masonería en Asturias 1850-1938 (Los francmasones de la Comarca de la Sidra) edt. KRK. Oviedo 2000. Juan González Río su vida y su tiempo. Oviedo 1824-1884. ATRA 2002; La masonería ovetense del siglo XIX. Una sociabilidad en acción. Cuadernos de Historia nº 7 Universidad de Oviedo 2004; El Gran Oriente de Francia en Asturias (Las logias gijonesas 1850-2004) Colecc. Papeles Masónicos. AMLRA 2004; La Masonería en el Oriente de Asturias Editorial Masónica; Rito Francés. Historia, Desarrollo y Prospectiva. Editorial Masónica; La masonería. Los Hermanos Gonzalez Blanco. Editorial Masonica.es; El Rito Moderno un mirada desde el Siglo XXI. Masónica.es; Coautor y trabajos de anotación crítica, ensayo y trabajos de introducción: Ritual de Banquetes del Régulateur Editorial Masónica.es; Ritual de 1º Grado del Régulateur Editorial Masónica.es; Ritual de 2º Grado del Régulateur. Editorial Masónica.es; Historia de las Logias Región 17 del GOF (Rosario de Acuña) Francia; Trabajo de Introducción, prólogos y epílogos: En Oro y Azur, Joaquin Villalta, Editorial Masonica.es y El Rito Francés. La Masonería del tercer Milenio, Editorial Masónica.es. Coordinador de la revista Rito Francés y de diversos número de la Revista Cultura Masónica


Voltaire, M:.M:. da R:.L:. Estrela do Norte, 

M:.M:. da R:.L:.Pentagrama -G:.O:.L:.

M:.M:. da R:.L:.Porto do Graal -G:.L:.R:.P:.

Empresário da indústria cerâmica

Resumen histórico del Rito Moderno o Francés


La original falta de distinción entre el hecho histórico y lo legendario plasmada en los primeros documentos masónicos ha permanecido vigente para muchos francmasones a pesar del paso de los siglos. Gran parte de esta “deformación” fue responsabilidad del propio Anderson al intentar “legitimar” la nueva estructura obediencial en las Constituciones de 1723 con una Historia de la Francmasonería que se remonta desde Adán hasta dicha fecha de principios del Siglo XVIII.
La Francmasonería, nuestra francmasonería, es una Orden iniciática tradicional y simbólica que tan solo es una heredera indirecta de aquellos constructores de catedrales. La Francmasonería contemporánea nace a finales del siglo XVII y principios del XVIII alrededor de la Royal Society en un país que salió de horribles guerras de religiones. Estos hombres de ciencias e ilustrados que no quieren renunciar a sus aspiraciones espirituales, se inspiran en los ritos y símbolos de estos constructores de catedrales de quienes no son herederos directos, creando una francmasonería especulativa moderna fundamentada en unos mitos importados a tal efecto. Sea como fuere lo que resulta incuestionable es cómo el soporte vehicular era y debe ser simple y sencillo. Un uso simbólico-alegórico claro que finalmente debe mostrar un mensaje cercano y simple. Un contenido que haga estimular en el hombre sus potencialidades mediante la ortopraxis moral, apreciar su libertad así como el uso de la misma, encontrar esa felicidad en la búsqueda autocrítica a las respuestas perennes compartidas con un sentido de pertenencia e interacción universal y despertar su responsabilidad hacia un conjunto-la humanidad- liberada de todo tipo de imposición irracional o subyugante.
Hablando de "nuestra masonería", de la que en realidad somos descendientes, admiramos su metodología que pretende unir lo disperso y liberarse del yugo discriminatorio, dando entrada a todo ser humano, al margen de su religión. Ese espíritu universal y ecuménico fue el detonante de la idea de Désaguliers y su entorno, un sentido amplio que puede dar cabida a todo ser humano con unos principios ético-morales fundamentales, haciendo que se mantenga al abrigo de las fuerzas de tensión generadas por la diversidad religiosa, siempre fuente de confrontaciones, así como de los disensos de tipo político fuera de la Logia. Al respecto, resulta curioso comprobar como esa contención en la opinión política y religiosa, queda regulada en los deberes del Francmasón en el apartado dedicado a la conducta cuando la Logia está cerrada estando aún reunidos los Hermanos, lo cual no explicita la imposibilidad de tratar de estos temas en Logia abierta siguiendo el Orden ritualmente establecido y coherente con los compromisos adquiridos como miembros de la Orden en cuanto a tolerancia, respeto y amor.
La francmasonería tal y como hoy la entendemos procede por tanto de la Gran Logia de Londres y de todo el entorno que dio lugar a su génesis, muy a pesar de otras tesis fantasiosas y sin fundamento histórico y masonológico.
Sin duda alguna la masonería inglesa que elaboró los Antiguos Deberes desde 1390 fue una corporación profesional cristiana de tipo religioso. Primero católica hasta devenir anglicana en 1534. El contenido esencialmente bíblico de esta masonería operativa así lo atestigua. No obstante, con el paso de los siglos la masonería sufrió diversas metamorfosis que, diversificando su identidad primitiva, terminaron por hacer de esta antigua corporación profesional cristiana una expresión moderna de la tradición del eclecticismo.
Hacia 1637 la masonería escocesa, de confesión calvinista, elaboró el rito del Mason Word que contribuyó a transformar la antigua masonería operativa en masonería especulativa.
En 1723 Désaguliers y Anderson presentan como base moral de la Orden la religión natural que deviene en ese entorno especulativo puerta consecuente al pensamiento filosófico abierto y diversas formas de deísmo e incluso ateísmo teórico, y por supuesto del librepensamiento en las logias. La penetración sucesiva de estos diversos puntos de vista en masonería, además de explicar la génesis del eclecticismo, debe invitarnos a reflexionar sobre las consecuencias y la coexistencia pacífica de dichos diversos puntos de vista en el seno de la misma Orden masónica.
El rito calvinista del Mason Word (Mot de Maçon), creado hacia 1628/1637 por los masones escoceses de Kilwinning para reemplazar el rito de los Antiguos deberes operativos de la edad media y del Renacimiento, fue anglicanizado y catolizado antes de ser transmutado por la Gran Logia de Londres de 1717 en rito filosófico universal. Y aquí radica la auténtica grandeza de este principio ecuménico que, como en pocas formas rituales, el Rito Francés o Moderno ha sido fiel a pesar del paso del tiempo y de la historia.
En su expresión natural, la francmasonería, consecuente y heredera de este planteamiento ilustrado, tiende y debe tender a esa universalidad no exclusiva, no restringida a criterios de orden interno particular, religiosos, formales o discriminatorios, desde el respeto y la tolerancia, uniendo desde la diversidad donde el nexo común es la práctica y desarrollo de la virtud. Hacer prevalecer el bien sobre el mal.
Son los británicos, o sea, ingleses, escoceses e incluso irlandeses que instalan la masonería en Francia y el resto del continente europeo. Su motivación no es el deseo de transmitir la masonería en Francia, sino que han sido más bien obligados a huir de Inglaterra por motivos del conflicto dinástico y religioso que aconteció en esas épocas, y ello es lo que hace que la mayoría de ellos Jacobitas o hannoverianos, durante alrededor de una cuarentena de años no paren de ir y venir por el Canal de la Mancha con sus rituales en uso particularmente en la Gran Logia de Londres y Westminster, creada en 1717, al igual que ocurre con la filiación “Moderna” referida para Bélgica, país con logias constituidas desde 1721, u Holanda algo posteriormente.
Las logias creadas en Francia fueron hijas de la Gran Logia de Londres, por lo tanto una masonería antigua calificada como del tipo "Moderno" por sus detractores autodenominados “Antiguos”. Toda una paradoja en el uso de los calificativos.
El cristianismo de tipo confesional y religioso se retoma en Francia en 1735 cuando traduciendo los “Deberes de un Francmasón” inseridos por Désaguliers en las Constituciones de 1723 el abad Moret, gran secretario de la Gran Logia en Francia, cristianizó el texto de Désaguliers, cuya versión fechada en 1737 sirvió de constitución a las primeras logias de Suecia convertidas posteriormente en Logias confesionales. Este acto en dicho contexto geográfico obedecía sin duda alguna a la realidad histórico-social que tenía los días contados.
No puede por lo tanto mostrar contradicción ninguna cuando el rito de los Modernos retoma durante la Ilustración continental que desemboca en el “Régulateur du Maçon” su forma base propuesta por Désaguliers, a través de exigir el simple deber la práctica espontanea de la ley moral universal inscrita en el corazón de todo ser humano y en toda época. Esta actitud personal no incluye, sin excluirla tampoco, la institución de comunidades como las Iglesias. Pero la comunidad no deviene un grupo social instituido por las iglesias, sino por comunidades naturales ya sea, la familia, los amigos, el Estado no confesional (laico) y a partir de ahí toda la humanidad.
El Estado laico no está privado de valores éticos o espirituales. Este estado laico liberal es inevitablemente consecuencia del pluralismo confesional, lugar de mestizaje cultural y en particular de valores religiosos.
La humanidad constituye una comunidad, una unidad que no puede existir sin el respeto práctico de la ética, del amor al prójimo.
El Rito de los denominados “Modernos” se traduce al francés y es practicado por la casi totalidad de las logias que se crean en el reino y no parece tener nombre. Es simplemente masonería. Una masonería que hereda unas tradiciones masónicas, las más antiguas, que no está fijado palabra por palabra, aunque por razones administrativas, se tiende cada vez más a escribirlo, pero que posee una estructura simbólica fundamental.
La aparición de estos otros sistemas masónicos, casi siempre "escoceses", donde el nombre para nada tiene real relación con su verdadero lugar de origen, hace que el Gran Oriente de Francia se plantee el hecho de organizar y controlar la francmasonería francesa, y el deseo de numerosas logias de tener una versión universal de los rituales, son la causa de la fijación de un rito "Moderno" entre 1783-1786, una Regulación de referencia, que tiene sus ventajas e inconvenientes que abordaremos en otra ocasión, y que en el futuro será conocido con el apelativo de “Francés”. Para los Altos Grados, este análogo trabajo se realizará en el seno del Gran Capítulo General de Francia fundado en 1784 y posteriormente vinculado a dicha Obediencia en 1786 añadiendo cuatro órdenes superiores (más una Quinta Orden de carácter académico y administrativo): Elegido Secreto, Gran Elegido Escocés, Caballero de Oriente y Soberano Príncipe Rosa- Cruz (y la Vª Orden). Subrayemos, no obstante, que sería un error considerar al Gran Capítulo General de Francia como el Autor del Rito Francés. Esta asamblea de Masones eruditos solo hizo que fijar su uso reteniendo los altos grados más tradicionales en sus versiones más sobrias. Así, veinte años antes de la creación del Gran Capítulo, un sistema muy próximo al que tomará el Rito Francés era ya practicado. En los años 1760, la Madre Logia Escocesa de Marsella. Incluso con anterioridad, este deseo de ordenación y reducción en la Masonería de Altos Grados queda constatada en la porosa relación e interacción franco-belga.
Recordemos que la Masonería de los Modernos se implanta por diversas vías en esos orientes, bien directamente vía Londres o vía Francia a través de la Gran Logia dirigida por el conde de Clermont. De este modo el Marqués de Gages (cuya logia “La vraie et parfaite harmonie” de Mons es de la correspondencia de la GLdF) aparece nombrado por Luís de Bourbon en 1766 como « Grand Maître provincial et Inspecteur Général des loges rouges et bleues pour les provinces de Flandres, de Brabant et de Hainaut ». Aprovechando la coyuntura y dificultades que atraviesa la masonería francesa y el distanciamiento que ello conlleva entre la vinculación de Gages con la GLF, la pretendida agrupación de logias zonales emanadas directamente de la GL de Londres llevará, entre otras casuísticas bien curiosas, a la creación bajo patente de Londres de una auténtica y seriamente estructurada obediencia “belga”, teniendo al Marqués de Gages como Gran Maestro provincial: la Gran Logia provincial de los Paises Bajos Austriacos, que regulará ese cierto desorden reinante (propio por otra parte en cuanto a la descentralización) y aglutinará las Logias de su entorno. Como señalábamos, a través de las cartas entre el Conde de Clermont y el Marqués de Gages, el primero expresa su trabajo de estructuración en 15 grados en 1767. Según Adolphe Cordier, de los rituales redactados por la Gran Logia Provincial de los Países Bajos Austriacos que superaban largamente la veintena, finalmente los Grados fueron reducidos a quince en 1776. En esta línea, cabe resaltar que ya en 1772, es el Marqués de Gages quien exterioriza su proyecto de una masonería en 7 Grados al Venerable de la Logia de Alost dentro de un contexto de contención en las recepciones de Grados indicándole que algunos podrían devenir inútiles en un futuro de ser conferidos. Es precisamente en una estructuración en tres Grados y Cuatro Órdenes (más una Quinta Orden de carácter académico y administrativo) elaborados por el Gran Capítulo General de Francia de 1784, cuando en 1786 el Gran Oriente de Francia propone un texto de referencia para los tres grados azules, difundido en forma de copias manuscritas, y adopta las Cinco Órdenes con la creación/integración del Soberano Capítulo Metropolitano, manteniendo como siempre el Grado de Rosacruz como Nec Plus Ultra del Sistema a nivel iniciático.
Sobre la continuidad del Rito Moderno en Siete Grados en los Países Bajos denominado también en esos Valles con los nombres de Escocés Reformado e incluso Antiguo Reformado ya que consideraban la estructuración de 1784 como una “reforma” de los grados Escoceses, o Antiguos (por antigüedad, no por ser de descendencia de los Antiens), hay que señalar unas trascendentales cuestiones que abordaremos in extenso en unos trabajos próximos que dirigiremos para aqullos que buscamos (o eso intentamos) conocer determinadas verdades mediante el estudio y seguimiento histórico.
Esto es:
a) La creación en 1803 del Hoofdkapittel der Hoge Graden in Nederland (Supremo Capítulo de los Altos Grados) en Holanda por Capítulos Independientes siguiendo un sistema de Grados creado por analogía al del Grand Chapitre Général de France, aunque el origen y tipo de sus rituales sean de otra procedencia (elemento sorpresa aún desconocido por muchos).
b) En tierras belgas, y siguiendo la tradición que proliferó en los Países Bajos meridionales durante el XVIII, lo que hoy conocemos como Capítulos, se desarrollan libre y soberanamente como extensión de una Logia Azul a quien corresponden y vinculan, denominándose también los Soberanos Capítulos como Grand Atelier (Gran Taller). Tras la retirada francesa, los capítulos preexistentes y los creados durante la ocupación mantienen, tras la misma, ese procedimiento organizativo, al margen de cualquier Cámara de Administración perteneciente a un Gran capítulo u Obediencia (véase archivos de la R.•. L.•. de la Esperanza al Oriente de Bruselas o de los Amigos Filántropos de ese mismo Or.•.).
c) Este procedimiento de trabajo en Capítulos Independientes y Soberanos es también retomado a propósito de la creación del Soberano Colegio del Rito Escocés para Bélgica (aún hoy en vigencia) a raíz del rechazo de la estructura jerárquica del Supremo Consejo del REAA en 1962, lo cual no supuso ninguna novedad organizativa en la historia masónica de ese país y que aglutina a varios de los más históricos Capítulos y Areópagos imponiéndose en la corriente de la Masonería Liberal en esos Orientes.
En el siglo XIX, Rito Moderno se convierte en el equivalente de Rito Francés. Por ello Vuillaume emplea los dos términos, ya que se aplica tanto a los tres primeros grados como a los órdenes superiores. Este término de Rito Francés va a imponerse mientras que el de Rito Moderno va cayendo en desuso en el último tercio del siglo XIX . Tengamos en cuenta no obastante, que en Bélgica, los problemas lingüísticos y nacionales no impusieron el adjetivo “Francés”, y se utilizó siempre el calificativo de “Moderno”. En cualquier caso, durante todo el siglo XIX la diferenciación entre Régimen Francés y el Escocista va a ir creciendo. En 1858, se publica una nueva redacción del Rito Francés denominado de Murat, que fue Gran Maestre. “Ideológicamente”, el texto apenas si es diferente del Régulateur. El nuevo modelo sigue definiendo la masonería de manera “clásica”. Después el Convento de 1877 sus resoluciones conducen a retoques más intrépidos y es cuando en 1879, el Gran Colegio de Ritos encargado por el Consejo de la Orden del Gran Oriente de Francia hace desaparecer de los rituales las fórmulas aparentemente religiosas, como es la referencia al Gran Arquitecto del Universo, que el Gran Oriente de Bélgica ya había suprimido su obligatoriedad en 1872. En 1886, una comisión de 12 miembros, presidida por el abogado Louis Amiable (1837-1897), procede a una nueva revisión. El nuevo ritual francés, tomará el nombre de su principal redactor, y se acompaña de un “informe sobre los nuevos rituales para las logias” redactado por el mismo Amiable. Esto explica que el nuevo texto, en parte inspirado en los rituales del Gran Oriente de de Bélgica, se refieran en gran parte al positivismo. Su filosofía general es la de “neutralidad entre las distintas creencias” y el hecho de que " los datos evidentes proporcionados por el estado actual de la ciencia debían ser aprovechadas”. Durante este medio siglo, la práctica de todos los órdenes de sabiduría cayeron en desuso en el continente europeo. El ritual Amiable, un tanto modificado en 1907 bajo la autoridad del Gran Comendador Juan-Bautista Blatin, permanecerá en estas condiciones hasta 1938, fecha en la que la iniciativa de Arthur Groussier, entonces Grande Maestro del GOdF adopta un nuevo modelo del Rito Francés. La nueva versión es una tentativa de intentar una vuelta a las fuentes simbólicas del sistema francés, y no una nueva molienda aún más ultra positivista. En 1955, se difunde la versión definitiva del ritual Groussier, ligeramente arreglada en la forma y bajo la autoridad de Paul Chevalier, es imprimido y difundido. En el largo trabajo de reconstrucción de las obediencias en la posguerra, los masones eruditos volvieron a las investigaciones iniciáticas o simbólicas deseando encontrar o revivificar las potencialidades de la tradición masónica francesa del siglo XVIII, hereditario de los Modernos.

En Portugal, la práctica del Rito Moderno se presenta desde 1802. Mientras que en Francia por otras razones dignas de análisis a fondo, los Órdenes de sabiduría dejaron de ser practicados durante unos 170 años (aproximadamente desde 1830 hasta 1999) en Portugal, por su parte, la labor del Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz, prosiguió durante este largo período, a pesar de las numerosas persecuciones y prohibiciones de las que fue objetivo la masonería, trabajado de forma ininterrumpida desde 1804 hasta 1939, es decir, alrededor de 140 años. Después de que Salazar prohibiera la masonería en 1935, de manera totalmente subterránea, los últimos supervivientes del "Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz, se incorporaron al Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para Portugal y su jurisdicción, a través del Acuerdo de 1939 y, a partir de esta fecha, el Rito Francés o Moderno dejó de ser practicado en Portugal. La reactivación de nuevo en todos sus Ordenes data del año 2003 gracias al Soberano Gran Capítulo de Caballeros Rosa-Cruz -- Gran Capítulo General del Rito Francés de Portugal.

El Rito Moderno o Francés en Brasil, requiere de una especial mención dado que el Supremo Conselho do Rito Moderno sito en este país es la Potencia Filosófica de Rito Francés o Moderno de mayor antigüedad en el mundo en cuanto a la práctica ininterrumpida de todos los Órdenes de Sabiduría y único en el mantenimiento de su legado hasta la “reactivación europea” de finales de los 90, trabajando con el Rito madre en esos orientes desde 1822, y que le confiere la incuestionable condición de Chef d’Ordre a nivel mundial.

Sea cual sea su forma ritual utilizada, el Rito Francés se impone, hoy como mañana, como una expresión ordenada y completa de los valores masónicos "permanentes": la búsqueda de la verdad, la perfectibilidad para aquella persona que desee progresar, la liberación para permitir el avance, el hombre comprometido como eslabón en la cadena social.

Joaquim Villalta, Vª Orden, Gr.·. 9
M.•. M.•. de la Gran Logia Mixta de los Andes Ecuatoriales
Miembro del Sublime Consejo del Rito Moderno para el Ecuador
Miembro del Supremo Conselho do Rito Moderno - Brasil